Cierra Google+

Pues sí, Google ha anunciado que cerrará su red social para la gente de a pie en agosto de 2019.

Ya es la segunda o tercera vez que Google deja plantados a sus usuarios de sus servicios menos usados.

Me pregunto en qué piensa esta gente. ¿Que puede tirar por tierra años de comentarios, enlaces, ideas que hemos volcado aquí y que luego simplemente usaremos la próxima cosa que saque? Personalmente no lo voy a hacer, por mucho que admirase a esta empresa.

Me tienen tan decepcionado que hasta me están haciendo replantearme mi presencia en todas las redes sociales así como el uso de sus productos.

¿Para qué voy a dedicar tiempo a aprender algo, crear valor, construir una red y conectar, si ellos luego van a destruirlo todo porque no les da dinero o datos suficientes?

Me temo que ésta es la parte negativa de la nueva economía que muchos apoyamos pero que no deja de ser una faceta de lo de siempre.

Señores de Google, gracias por hacer el Mal.

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Relato: Un nuevo dios

Os dejo un relato sobre una de las formas en las que podría desarrollarse la Singularidad. Espero que os guste y os haga pensar.

Un nuevo Dios

Durante décadas el mundo fantaseó con que el desarrollo tecnológico crearía una inteligencia artificial, un ser que cambiaría radicalmente el mundo, quizás poniendo en peligro a la Humanidad, o al menos, relegándola a un segundo plano en la civilización.

Y así fue, pero ni de lejos, en la forma en la que las películas y libros habían fantaseado.

Lo primero que tenéis que saber sobre lo que ocurrió es que no fue algo centralizado, no fue un desarrollo particular, una empresa o un gobierno los que desarrollaron el software y el hardware de este nuevo dios. Fue más bien una miríada de pequeños desarrollos técnicos, empresariales, sociales y científicos que se sucedieron año tras año, creando una base de avances, infraestructura, relaciones, conexiones y acumulaciones que poco a poco fueron creciendo y evolucionando.

Toda esta suma de desarrollos, a nivel mundial, terminó de una forma que nadie esperaba, con la creación de una entidad autónoma distribuida capaz de operar de forma inteligente e independiente de sus creadores. Su inteligencia no se parece, ni de lejos, a la humana, sus motivaciones son incomprensibles para nosotros y sus deseos son inexcrutables. No podemos entender lo que hace, ni porqué algunas personas, sin más, desaparecen, o son trasladadas, ni porqué se levanta tal o cual industria, y porqué la otra cae. El Ser Humano ya no controla su destino.

Tampoco hay a quien preguntarle, no es una entidad como nosotros la entendemos, aunque es mucho más inteligente que toda la Humanidad junta, pero no puedes dirigirte a él para preguntarle. Nuestros lingüistas, nuestros informáticos, nuestros matemáticos, todos están trabajando para intentar comunicarnos con él de una forma que entienda, pero para él sólo somos hormigas, piezas de un engranaje.

De momento hemos fracasado.

¿Todavía no he mencionado su nombre? Sí, sí, lo conocemos, nosotros se lo pusimos, claro que lo conocemos. su nombre es Dinero.

¿Sorprendido?

No fue una inteligencia artificial al uso, ni la red de internet lo que despertó ese día, fue el Dinero.

Pensadlo bien. Internet sólo lleva desarrollándose cuanto, ¿cuarenta años o menos? ¿cuánto lleva el dinero desarrollándose en nuestro mundo en comparación, dos, tres mil años?
Como todas las curvas de crecimiento exponencial al principio el crecimiento fue lento, monedas de arcilla y metal. Luego se aceleró, un crecimiento que parecía lineal, con la aparición de las letras de cambio, las compañías comerciales, el papel moneda, los bancos medievales, la contabilidad de doble partida, las opciones de compras futuras de tulipanes…todo comprensible.

Después llegó la globalización, los bonos del tesoro, el dinero fiduciario, los seguros de cambio, y más tarde el Dinero dejó de depender del patrón oro, el oro empezó a formar parte del Dinero, y no al revés.

La tecnología sólo lo alimentó, transacciones por internet, procesos de trading automatizados, algoritmos, CDO´s, productos complejos, estructuras fiscales complejas, monedas virtuales sin autoridad central. Y tras esto, mucho más, compañías automatizadas con IA, dinero autorreplicante exponencial asegurado por minerales que se extraerían en el futuro del cinturón de asteroides, monedas de sueños…la gente se inyectaba líquidos antes de dormir y se estimulaba el cerebro con apps de sueños, para crear una inmensa riqueza que luego podían llevar al mundo real a través de las apps, la gente trabajaba hasta dormida. La economía, las transacciones, los comercios 24H, los cajeros, todo formaba parte de una entidad cada vez más ágil, inteligente, rápida y voraz.

Toda la Sociedad llevaba siglos trabajando para un único amo, por lo que cuando éste despertó sólo fue como la formalización de un hecho que inconscientemente ya habíamos asumido.

El dios Dinero se había convertido en nuestro amo de forma formal, un amo al que no le importamos.

Google y la Historia de Internet

La Historia de Google está ligada a a la de Internet hasta el punto de que ésta última no podría ser entendida sin lo que Google ha significado.

Por su lado, la deuda que Google tiene con Internet y todos los que han ayudado este año a construirla, desde los que idearon y aumentaron su infraestructura, hasta los que hacen las web, los blogs y los videos, pasando por quienes navegan por ella, compran online y ven su publicidad…bueno, posee una inmensa deuda moral.

Quizás una forma de pagar esa deuda moral sería creando un área de trabajo que preservase la misma Historia de Internet.

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Existen en la actualidad varias organizaciones dedicadas a conservar todo lo posible de Internet, para que no se pierda. Sin embargo, sus resultados, aunque milagrosos, podrían ser mucho mayores si empresas como Google, (o Facebook, o Apple, o Amazon, o Microsoft), que tanto deben a Internet, las apoyasen o se dedicasen de forma independiente a conservar Internet.

Los recursos de estas empresas, de dinero, centros de datos, programadores, acceso a información y medios son tan grandes que podrían, sin duda, multiplicar los logros de estas organizaciones sin ánimo de lucro.

Hacer una copia de seguridad semanal de todo Internet está fuera de las capacidades de cualquier ONG, Fundación o Institución, no sólo por la capacidad de los centros de datos necesarios, sino también por las capacidades técnicas de mostrar esa información con diferentes programas, standards y lenguajes.

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Pero ellas sí podrían hacerlo, si no solas, al menos una conjunción de todas ellas. Entre todas poseen millones de centros de datos, una capacidad de almacenamiento y programación inmensa, expertos en inteligencia artificial y en cada lenguaje de programación, programa o interface que haya existido, así como datos históricos de casi todo lo que ha pasado por internet en los últimos 15 años.

Que dedicasen sus recursos a proteger el legado de la Humanidad y a preservarlo para nuestros descendientes sería una bonita forma de ayudar a quienes están intentando esta labor casi sin medios, y de devolverle a la Sociedad la riqueza que les ha proporcionado.

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Abundancia frente a Escasez (2 de 2)

Continuando con la anterior entrega de esta miniserie, vamos a enumerar algunos ejemplos de dónde se están produciendo los combates entre la economía de la Escasez y de la Abundancia.

Recuerdo para quienes no leísteis el anterior artículo, y no queráis leerlo, que lo que argumento aquí es que se está produciendo una lucha entre el viejo paradigma de gestión de recursos escasos, y el nuevo (basado en nuevas tecnologías, reciclaje, colaboración y prosumismo) que promueve la abundancia, y por lo tanto, el fin de la escasez.

Hoy veremos algunos ejemplos, además del que mencionamos anteriormente de la música, u otros más manidos como la prensa o las películas.

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  • Energía

El próximo campo de batalla entre los partidarios de la escasez y los de la abundancia va a ser el sector de la energía, en cada una de sus facetas (distribución, generación, comercialización, automoción, almacenamiento, etc.).

Estamos viendo el despertar de las energías renovables y los vehículos eléctricos a una escala impensable hace 5 años. Tras muchas décadas siendo una promesa incumplida, las renovables están ya alcanzando, si no lo han hecho, a muchas de las fuentes de energía tradicionales, en capacidad y coste.

De la misma forma, el mercado de almacenamiento de energía y el de los vehículos eléctricos, ha experimentado un avance radical siguiendo la estela de la generación, lo que vaticina importantes cambios durante la próxima década del siglo que empezamos en breve. Elon Musk (aunque sus promesas hay que tomarlas con cuidado en los cálculos temporales, son siempre acertadas en la parte técnica y las posibilidades de la tecnología) dice que logrará una batería a un costo de 100 $/kWh, lo que significa hacer los vehículos eléctricos y el almacenamiento en el hogar competitivos en coste y capacidades con las viejas tecnologías de hidrocarburos.

Quizás la arista energética que menos haya cambiado sea la de la distribución y comercialización. Pero también lo hará. Ahora mismo hay toda una base de contadores inteligentes, comercializadoras, programas e información que permitirán que se produzca una revolución en la forma en la que se comercializa y distribuye la energía. Por supuesto, este proceso se verá aumentado a medida que las renovables bajen más de precio todavía, y el almacenamiento en casa, o incluso en nuestro coche, se haga más económico. No me extrañaría asistir a la creación de lo que llaman una internet de la energía (o P2P energético) para finales de la próxima década.

Así que aquí estamos, los viejos sectores de la energía, las petroleras, la industria del carbón y el automóvil, que tanto han luchado contra la evolución de sus productos negando incluso el cambio climático, se han metido ellos mismos en una trampa de la que ahora intentan salir.

Todos ellos están intentando invertir en tecnologías de abundancia para controlarlas y seguir alimentando la máquina de gestión de la escasez, pero sus posibilidades son muy pocas debido a su retraso en prepararse. Tanto han luchado contra ellas que ahora países como China dominan el sector de fabricación de paneles e instalación solar, pequeñas comercializadoras están mejor preparadas a la hora de gestionar los flujos de sus clientes, fabricantes como Tesla tienen vehículos eléctricos que superan con mucho las prestaciones de los que sus rivales han anunciado par dentro de varios años, e instalan ya granjas de baterías capaces de multiplicar los beneficios de aquellos que apuesten por ellas en lugar de por centrales de ciclo combinado y otras fuentes de respaldo.

Veremos si logran ponerse al día rápidamente, pero lo dudo. No sólo porque la mayor parte del talento y la innovación se han ido al lado de las empresas pioneras, sino porque para hacerlo deben recorrer un camino que, a pesar de sus medios, les va a ser muy difícil transitar.

Pongamos un ejemplo: numerosos fabricantes tradicionales de automóviles intentan ahora lanzar sus propios vehículos eléctricos (y autónomos, pero eso es otra historia) y acortar la ventaja que fabricantes nuevos como Tesla y otros les llevan.

Sin embargo, incluso con la apertura de las patentes que Tesla hizo algunos años (ya nos gustaría que esas mismas empresas fuesen tan generosas), tienen mucha desventaja para lograrlo.

Un ejemplo es la fabricación de las baterías, pieza fundamental de los vehículos eléctricos. Tesla construyó una gigantesca factoría junto con Panasonic, y se aseguró los suministros de materias raras esenciales para su funcionamiento, hace años. Ahora todos los fabricantes quieren lanzar su vehículo eléctrico, y la escasez de baterías y materias primas les va a pesar como una losa, por mucho que anuncien planes para construir sus propias fábricas. Fábricas más pequeñas que la que Tesla construyó hace un par de años, y que no lograrán las economías de escala necesarias para hacer sus propios coches competitivos.

Lo mismo ocurre con su red de cargadores y electrolineras, que lleva construyendo desde hace años. La inversión actual para replicarla es tan grande que a los fabricantes tradicionales que se han quedado retrasados les va a dar más de un dolor de cabeza ponerse al día.

Su única esperanza es que Tesla quiebre, o que puedan comprarla de alguna forma, o que fracase en sus objetivos de producción para que parte de la fabricación de esta Gygafactoría pueda ser adquirida por ellos. ¿Vemos ahora porqué hay tanta gente interesada en que Tesla fracase?

Es sólo un ejemplo, podríamos estudiar cada una de las tecnologías relativas a la energía existentes y veríamos que no sólo han mejorado desde hace un par de décadas de forma ostensible y sostenida, sino que todo apunta que lo van a seguir haciendo (menores costes de instalación y fabricación solar, turbinas eólicas más potentes y económicas, baterías más baratas y con, posiblemente, nuevas tecnologías que las hagan todavía más competitivas, etc.).

Y todo ello sin entrar a valorar alternativas como los nuevos reactores nucleares y la fusión fría, nuevos métodos de transporte como el vehículo autónomo o compartido, o el hyperloop, o ideas como respaldar la iniciativa de La Nueva Ruta de la Seda con un sistema de transporte de nueva generación que transfiera energía solar desde el Este al Oeste, y de Norte a Sur del supercontinente Euroasiáticoafricano, y viceversa.

Cuando las nuevas energías (renovables o no) reduzcan enormemente el coste de generación y transporte de la energía, cuando las medidas de eficiencia energética mantengan bajo el consumo incluso aunque aumente la necesidad de energía ¿se podrán seguir manteniendo los monopolios clásicos? Es posible, pero no tengo una certeza al 100% de que todos vayan a saber adaptarse a la economía de la abundancia y a sobrevivir.

  • Transporte

El transporte también va a sufrir una enorme batalla entre la escasez y la abundancia.

Nuevos medios de transporte como el Hyperloop primero, y los aviones eléctricos después, se unirán a la ola de vehículos autónomos que ya está llegando, y a las plataformas de gestión de vehículos con y sin conductor, para cambiar el panorama del transporte de forma radical.

Por supuesto, la oposición a esto ha existido y existirá, desde quienes viven de conducir un vehículo a los concesionarios que se encargan de venderlos. Sin embargo, el tiempo del vehículo autónomo llegará.

Imagino la lucha por evitarlo, y me pregunto cómo se justificará que se quiera mantener una tecnología (el volante manual) que cuesta infinitamente más vidas que otra nueva, los vehículos autónomos. Supongo que asistiremos a todo tipo de ataques y justificaciones para evitar su llegada. Estos ataques quizás retrasen la implantación masiva, pero no la detendrán, y eso costará miles de vidas, pero al final, veremos ciudades con apenas coces tradicionales y una multitud de flotas autónomas en su lugar.

La mayoría de nosotros no tendremos que pagar una pasta como inversión para desplazarnos en coche, simplemente llamaremos e inmediatamente un coche de alquiler vendrá a buscarnos y nos llevará a donde queramos. La automatización garantizará un coste mínimo por el servicio y una seguridad que no podemos ni imaginar ahora.

Lo mismo ocurrirá con el transporte por carretera, pero dejadme que eso os lo cuente en otro epígrafe.

  • Distribución y comodidad

Amazon ha cambiado el mundo.

No creo que haya mucha gente que dude de ello. Yo no tengo una posición clara de si lo ha hecho para bien, o para mal, pero confío en que al final su impacto sea positivo.

Lo que sí que veo es otro campo de batalla entre la industria de la escasez y la de la abundancia.

Cierto es que dado que se está convirtiendo en un quasimonopolio en muchos lugares y segmentos del mercado, no podemos ni imaginar lo que hará cuando sea realmente un monopolio, pero lo que sí podemos asegurar es que ha introducido una serie de avances logísticos y de distribución muy interesantes de cada al futuro.

Tiendas sin cajas, la entrega casi inmediata, la gestión logística ajustada…todo parece indicar que el gran beneficio que traerá Amazon es el de la comodidad y el ahorro de tiempo, más que el ahorro de costes.

Cuando veo a Amazon veo que mucha gente lo usa por comodidad, no porque tenga los artículos más baratos.

Si la tendencia continúa, y sigue expandiéndose hasta tener más tiendas físicas, más agilidad logística incluso con el cacareado reparto por drones que no llega, o la implantación de la impresión 3D de calidad, y se consigue más variedad de productos todavía, la comodidad de sus clientes aumentará.

Y lo mismo pasa en China, con su rival, Alibaba, sólo que a una escala tremenda en cuanto a la cantidad de servicios adicionales que ofrece…seguros, pagos, etc.

Amazon no está, ni mucho menos, sólo, en su lucha por aumentar la comodidad de los clientes, y numerosas marcas grandes y tiendas pequeñas están adoptando métodos de abundancia para incrementar la comodidad y los servicios que prestan a sus clientes.

 

  • Minería

La minería de metales, tierras raras y demás minerales podría parecer el último sector que se verá afectado por la llegada de industrias de la abundancia. Y tal vez sea así (excepto claro, hidrocarburos y el carbón).

Multiplicar la capacidad extractiva de minerales vitrales para la economía requiere inversiones costosas y que no siempre se van a llevar a cabo, no por maldad de las corporaciones, sino por el simple hecho de que no saldrá rentable.

Sin embargo, hay varias tendencias que harán que, tarde o temprano, tengamos una abundancia de minerales incluso aunque algunos yacimientos se agoten.

Entre estas tendencias yo destacaría dos, la maquinaria robótica completamente autónoma, que permitirá bajar los costes o subir la producción con menor inversión de la necesaria hasta ahora. Y la economía circular y el reciclaje.

Cuando desarrollemos métodos de reciclaje que permitan separar y utilizar cada componente de un desecho para ser reutilizado, y queda mucho para ello, pero llegará, veremos cómo la disponibilidad de metales, tierras raras y minerales se dispara. Si se puede recuperar el 50%, o el 60% o el 90% de todos los metales y tierras raras usados en la fabricación de instrumentos, electrodomésticos, gadgets y aparatos, veremos una caída brutal en los precios de las materias primas.

Esta caída de los precios no pondrá en peligro la rentabilidad de las empresas debido a la ya mencionada automatización y a mejores procesos de predicción de la demanda basados en la Inteligencia artificial.

 

  • Banca

Mucho se ha hablado de las fintec (banca) y las insurtec (seguros), compañías nuevas de tecnología que quieren quitarle parte de la tostada a los bancos y aseguradoras tradicionales.

La lucha aquí entre abundancia y escasez se ha librado duramente desde hace una década, pero creo que ya podemos decir que tenemos un resultado final, aunque insesperado.

Mientras que en otros sectores los ganadores han sido siempre los nuevos entrantes armados con tecnología y nuevas ideas, en estos dos sectores las barreras de entrada han sido lo suficientemente grandes como para impedir hasta ahora que haya un gran nuevo jugador que desbanque a los actores de siempre.

Se ha hablado mucho de la entrada de Amazon, Apple o Google y Facebook, en el mundo financiero, y a pesar de los pequeños pasos dados, no ha sido hasta ahora con la llegada de las filiales de la china Alibaba y algunas pequeñas tendencias como el crowdfunding y el cowdlending que los bancos han empezado a tener rivales serios. Pero ya es tarde.

Creo que muchos bancos y aseguradoras han comenzado a tiempo procesos de adaptación a la abundancia (odio cuando lo llamamos “digitalización”, es el término más pobre que se me ocurre para denominar lo que está pasando), y aunque algunos caerán porque no van a ser capaces de adaptarse, otros sí lo harán y seguirán dirigiendo las finanzas mundiales en el futuro.

Sí, veremos grandes cambios, aumento de servicios, despidos masivos de empleados que no se adapten, contrataciones masivas de programadores, físicos, matemáticos, ingenieros, expertos en machine learning, etc. que hasta ahora sólo se han producido en algunas compañías punteras, o de inversión.

Creo que la abundancia llegará, con seguros más baratos, servicios bancarios más rápidos y diversos, inversiones inteligentes, nuevas monedas digitales.

  • Alimentación

Una nueva revolución alimentaria se está acercando, y pondrá en jaque a las formas tradicionales de cultivar y obtener comida. La agricultura, la pesca y la ganadería van a tener su propio momento de lucha contra y a favor de la abundancia.

Granjas urbanas verticales, aquicultura, fábricas de carne sin animales…

Las promesas en este sector son muchas, y sus ventajas ambientales, económicas y de salud, indudables. Aunque tarden en llegar, creo que las veremos aquí plenamente implantadas en un par de décadas.

  • Tiempo

El tiempo disponible también va a sufrir una revolución de abundancia. La reestructuración de puestos de trabajo, con semanas laborales más cortas, la renta básica universal y la prolongación de nuestra vida hasta los cien años en buenas condiciones físicas y mentales, nos va a proporcionar mucho más tiempo libre del que disponer.

En este contexto, sistemas nuevos de ocio como la realidad virtual, la aumentada o las plataformas de ocio como Netflix y Spotify (y todas las que surjan después) permitirán acceder a cantidades hasta ahora inimaginables de productos de ocio de forma barata accesible.

  • Construcción

Como último ejemplo, éste más un deseo que una tendencia observable hoy día, espero que los nuevos materiales, nuevas técnicas de construcción, mejores diseños y la llegada de las smartcities permitan que al mismo tiempo que aumentan los servicios en las ciudades, podamos disponer de edificios con más metros cuadrados disponibles, mejor aislados climáticamente, con mejores accesos y claro, con recursos de conexión mejorados para poder hacer teleworking con mucha mayor facilidad.

Veremos si esto se cumple. Creo que uno de los problemas que tenemos hoy en día es la limitación de espacio disponible debido a los viejos métodos de construcción de viviendas, oficinas y ciudades, y sería deseable que la abundancia llegase también a ellos para disponer de más espacio, comodidad y capacidades.

 

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Me dejo muchas cosas en el tintero. La Renta Básica, la impresión en 3D y la revolución fabril, el aumento de ancho de banda del 5G, pero creo que el artículo ya os habrá permitido haceros una idea de lo que quiero transmitir.

Tenemos la suerte (o la desgracia si no sabemos adaptarnos) de vivir en un tiempo de cambio de paradigma.

La vieja economía de la escasez, la política de la adquisición de recursos limitados que desencadenaba guerras y una Sociedad que giraba en torno a factores limitantes y limitados, todo eso va a desaparecer a medida que los nuevos agentes (empresas, partidos, organismos y tecnologías) de la abundancia vayan ganando sus respectivas batallas.

Para mí no hay discusión ninguna en que estos últimos ganarán, sólo en cuándo lo harán, si en unos años, o un par de décadas, pero tengo claro que cuando le ofreces a la gente la elección entre un servicio o producto caro y escaso, y uno barato y abundante, siempre elegirán la abundancia.

Quizás la única salida, el único reducto que les quede a los partidarios de la escasez sea especializarse como marcas de lujo…veremos.

 

 

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Abundancia frente a Escasez (1 de 2)

Hace poco escribí sobre el conflicto entre Futuro y Pasado, describiéndolo como la guerra” que se produce cuando los agentes dominantes en el pasado se oponen abierta y hostilmente, a los cambios que el progreso nos trae. Se trata, por supuesto, de una guerra confusa, con muchos tonos de gris, y en la que cada uno de nosotros es a su vez soldado en uno y en otro bando (yo puedo ser un tecnófilo convencido, pero a lo mejor no me gusta que derriben el antiguo ElBulli para hacer la fundación que Adriá tiene pensada).

Todos tenemos cierto impuso a mantener y conservar lo que nos gusta o lo que nos ha proporcionado momentos de felicidad.

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Pensando sobre ello, me he dado cuenta de que la terminología Futuro/Pasado quizás no defina a la perfección el conflicto que quiero describir, quizás sea mucho mejor describirlos en términos de una lucha entre la Escasez y sus partidarios y la Abundancia y los suyos.

Aunque no lo creamos, la Escasez tiene muchísimos partidarios, en general, la mayoría de nosotros. 

Hemos vivido desde el comienzo de la ida en el planeta bajo un paradigma de recursos escasos. Comida, agua, seguridad, salud…quién mejor gestionaba esta escasez sobrevivía y prosperaba, el mecanismo de la evolución se encargaba de ello.

Con la llegada de la inteligencia de los humanos a nuestro planeta, hace unos cuantos millones de años (entre dos y siete según se tomen unas referencias u otras para medir la inteligencia), se creó una poderosa herramienta creativa para gestionar la escasez. Esto permitió nuestra expansión y la creación de nuestra civilización. Éramos tremendamente buenos gestionando la escasez, ya no sólo cazábamos o recolectábamos, ahora teníamos ganadería y agricultura. No guerreábamos por una cueva, sino que construíamos nuestros propios poblados.

Con el tiempo, inventamos el dinero, una herramienta muy eficiente para gestionar la escasez, medía lo que se estaba dispuesto a pagar/cobrar por recursos escasos, y lo hacía todo más fácil. Gestionar la comida, las fuentes de energía, el espacio para vivir, el acceso a relaciones sociales y sexuales, todo en nuestras vidas gira en torno a esa gestión de los recursos escasos y a cómo hacernos con ellos, el propio dinero es el mejor ejemplo de escasez, pues sirve para comprar aquello que no tengo.

Así, con el dinero y la ciencia, llegamos hasta nuestros días.

La evolución científico-técnica y la acumulación de capital y conocimiento han dado lugar a una paradoja. En algunos segmentos de nuestra realidad el modelo de recursos escasos ha desaparecido, dando paso a la aparición de una abundancia a la que no estábamos acostumbrados.

A medida que más y más riqueza pasaba a ser inmaterial, y que el conocimiento y la técnica dominaban cada vez más el mundo material, la escasez parece haber ido retrocediendo. Aunque nos parezca extraño con el aluvión de malas noticias de cada día, la pobreza ha retrocedido en nuestro mundo, hay menos guerras y menos muertes por epidemias. Aunque esto sigue siendo un síntoma de escasez, se reduce el mal, sí, pero sigue existiendo.

Y así llegamos a la revolución digital. como decíamos, el paso de una riqueza meramente material a otra basada en el conocimiento, la inteligencia y en bienes intangibles, ha permitido algo que hasta ahora era impensable, la aparición de un tipo de riqueza que es  casi ilimitada. Veamos un ejemplo, el típico de la música.

Antes, y con antes me refiero a hacer sólo un par de décadas, para escuchar una canción o bien pagabas una pasta para comprarte el disco o el single, o bien pagabas con tu tiempo escuchando la radio hasta que la echaban y podrías grabártela (para lo cual necesitabas cintas de casette y recursos materiales).

Con la aparición de Napster y otras plataformas, se demostró que la música era de todo menos un recurso escaso, pues hacer una copia digital de una canción costaba menos de un céntimo en términos de energía, y podía almacenarse fácilmente.

La llegada del iPhone y de iTunes primero, y de Spotify después, mejoró la calidad de todo este ecosistema de música digital, e hizo que cualquiera de nosotros, por un precio ridículo (o en dinero o en tiempo de escucha de anuncios) pudiese acceder a millones de canciones en todo momento, en cualquier lugar y con una calidad magnífica.

De vivir en una industria de escasez pasamos a disfrutar de una abundancia sin apenas límites en la que cada vez tenemos más libertad.

Los partidarios de la tecnología dicen que cada vez más y más sectores vana  vivir este escenario, y no sólo en el mundo digital, sino que con las nuevas tecnologías de fabricación y distribución el mundo físico se va a ver impactado por ese mismo proceso de abundancia. La televisión (Netflix), la energía (fuentes renovables), el transporte (con los coches autónomos), los libros…todo podrá hacerse más y más barato hasta que tengamos una variedad infinita a nuestra disposición.

Por supuesto, este cambio de paradigma de lo que se llama economía de escasez a una economía de abundancia (o post-escasez) va a conllevar una lucha entre quienes ganan dinero y riqueza gestionando la escasez, y quienes crean ese nuevo paradigma de abundancia y han venido a quitarles su capacidad de acumular esa riqueza.

Un ejemplo de ello fue la propia industria de la música, que no veía cómo podía beneficiarles el modelo digital, y se opuso con uñas y dientes a abandonar el formato físico, hasta que llegó iTunes, y luego, otra vez, dejaron de lado el modelo de streaming hasta que Spotify les demostró que no había otro camino mejor.

A cada cambio se opusieron con uñas y dientes, y abogados, pero al final los partidarios de la abundancia han ido ganando estas batallas, no sin dolorosas derrotas, frente a los que defendían el modelo de escasez imperante.

Queda mucho por hacer para que incluso en la música dispongamos de un verdadero modelo de abundancia, pero no me cabe duda de que al final éste modelo triunfará frente a la limitación de recursos (por las propias leyes de oferta y demanda). Y no sólo en la música, sino en una infinidad de bienes y servicios (alimentos, fabricación, ocio, energía, películas, etc.).

Por supuesto que esto da miedo, no hay un modelo económico que describa este sistema de abundancia, frente a las docenas o cientos que describen el antiguo mundo de escasez, habrá que inventarlo.

Pero sobre esto, y sobre los campos donde se va a librar esta guerra Abundancia/Escasez, hablaremos mañana.

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Imágenes tomadas de Pixabay

Dónde queda Amazon en el futuro de la Singularidad

Sabemos que Google está muy avanzada en la carrera de la Inteligencia Artificial, aunque va a tener serios competidores en China. Pero si Google logra superar con innovación la ventaja en acceso a datos que tienen las empresas chinas creo que ganará esta competición.

Tesla está en cabeza, y de lejos, de los coches eléctricos, y muy avanzada en los vehículos autónomos, aunque creo que es la propia Google la que aquí lleva ventaja, por delante de Uber e incluso Apple.

SpaceX dominará la exploración espacial y el acceso al espacio, incluyendo internet por satélite universal. Aquí está batiendo de lejos a los antiguos actores del sector y a los nuevos comoetidores privados impulsados por Bezos, Allen y Branson.

En cuanto a los computadores cuánticos, Google también compite, en igualdad de momento con IBM (y con algunas con menos posibilidades bajo mi punto de vista como D-Wave, Riggeti, Intel…).

Facebook, bueno, Facebook ya no importa. Tiene todos los datos del mundo, pero ni idea de cómo utilizarlos si no es para poner anuncios.

Respecto al software para empresas, Microsoft dominará el futuro, y más con la reciente adquisición de Linkedin, sus nuevas propuestas de hardware y el despegue de su plataforma de servicios web.

Apple seguirá dominando el mercado de los beneficios de telefonía móvil y Android dominará el de los teléfonos.

Netflix parece imbatible en streaming de televisión, y Spotify en música, aunque aquí surgen nuevos actores cada día y quizás haya más posibilidad de sorpresa que en otros apartados.

Bien, todos os preguntaréis, ¿aquí dónde está Amazon, qué papel jugará en el mundo pre-Singularidad? Qué le queda si otros van a liderar los campos de Inteligencia Artificial, Vehículos eléctricos y autónomos, exploración espacial

Amazon tendrá su papel, y será muy destacado. Pero antes de desentrañarlo tenemos que recordar una regla de la llegada de la Singularidad: con mucha probabilidad antes de la llegada de la Singularidad Tecnológica llegará la Singularidad Económica, una era de abundancia.

Esa era se caracterizará por la ausencia de escasez, donde el precio de la mayoría de los bienes básicos será cercano a cero y los del resto tendrán márgenes muy ajustados.

En este sentido, empieza a tomar forma la idea de que alguien debe liderar la distribución de esos productos y Amazon será la empresa que presumiblemente lo hará.

Amazon controla como nadie la cadena logística, y seguirá mejorando en esta tarea. Conoce a sus clientes como nadie, y con los nuevos aparatos que ha presentado liderará el segmento de las smarthomes (con permiso de Google), lo que le permitirá conocerlos todavía mejor.

También posee la mejor plataforma de servicios web, y eso le da, además de dinero, mucha potencia computacional para todo lo que se les ocurra. Y aquí entra en juego la tan anunciada y no completada llegada de Amazon al segmento financiero y de seguros, lo que ayudará así mismo a entender mejor a los clientes y les facilitará a los clientes el acceso a más productos.

Por último, Amazon ha desembarcado en el sector de retail físico montando sus propias tiendas (librerías y tiendas de conveniencia, estas últimas sin cajeros, y comprando cadenas de supermercados. Todo ello le dará una mayor infraestructura para poner en la mano del consumidor, con mayores faciliades, una inmensa variedad de productos.

Así que ése será el papel de Amazon antes de la Singularidad. Distribuir todo tipo de bienes y muchos servicios, en tiempo récord y a coste ridículo, incluso antes de que nosotros mismos sepamos que los necesitamos y los deseamos.

Veremos si logra cumplir esta función y no se ve a si mismo superado por otro rival más hábil, inteligente o ambicioso.

Dudas sobre el reparto de la riqueza

Hablamos mucho del reparto de la riqueza en el mundo, como forma de solucionar los problemas de la mayor parte de la población, pero no entendemos muy bien las implicaciones de esto.

La población mundial está entorno a siete mil ochocientos millones de personas (7.800.000.000) mientras que la riqueza mundial estaría en unos doscientos ochenta billones de dólares en 2017 (280.000.000.000.000).

Si repartiésemos equitativamente la riqueza del mundo la cuenta sale fácil, 35.897 dólares, unos 30.000 euros de riqueza.

Lo mismo con la renta mundial, el PIB mundial en 2017 se situó a precios corrientes en algo más de ochenta billones de dólares (80.684.000.000.000). si hacemos la misma operación nos salen uno 10.344 dólares, menos de 9.000 euros por cabeza.

Aquí entre la parte complicada. Primero, un dólar no compra lo mismo en todos los países, no es lo mismo un dólar en occidente que en un país en desarrollo. Por lo que cuando se habla de repartir la renta hay que tener en cuenta este factor.

Y ocurre lo mismo con la riqueza. Riqueza son acciones, y dinero, pero también viviendas, vehículos, etc. ¿Cómo se reparte de forma equitativa?

No, repartir a los bestia la renta y la riqueza no va a arreglar nada, por mucho que nos guste (y me incluyo) fantasear con ello.

Para terminar con la pobreza en el mundo sólo nos queda una opción, que es incrementar mucho tanto la riqueza como la renta. Sí, hay que repartir, o mejor dicho, distribuir la riqueza (filantropía y solidaridad) y la renta (impuestos), pero para que todo esto tenga un impacto lo suficientemente grande en el mundo como para terminar con la pobreza la única forma de hacerlo es incrementando mucho la riqueza y la renta en todos los países.

Sanidad, educación, inversiones, innovación, seguridad, acceso a internet, economía circular, agua limpia, un medio ambiente sano, ausencia de conflictos internacionales, nada de corrupción…las tareas necesarias para que se produzca ese aumento de la riqueza sin que se generen problemas de otra índole son de tal magnitud que es una tarea que nos implica a todos los habitantes de este planea.

Así que ya sabéis, cuando oigáis que hay que redistribuir la riqueza en el mundo para terminar con la pobreza pensad también que es necesario aumentar la misma riqueza a la vez para que alcance para todos.

Crear riqueza y repartirla.

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Nota, otro día hablaremos de la riqueza en los países desarrollados, ahí el tema varía un poco, aunque las premisas se mantienen.