White Singularity: ¿Y si el carbono gana al silicio?

¿Y si el carbono gana al silicio?

 

La carrera a la singularidad es extraña, y no está exenta de riesgos, ni de sorpresas.

Una de esas sorpresas podría ser que perdiesen las tecnologías que hoy llevan ventaja, aquellas que tienen su base en el silicio y materiales no orgánicos, la informática, las redes de comunicaciones y la telefonía móvil.

Podría darse la particularidad de que las ciencias de la vida, la biotecnología y la manipulación genética desencadenasen por si mismas la singularidad antes de que los ordenadores desarrollen su propia consciencia o de que haya humanos conectados a la red.

Si algún laboratorio lograse crear una modificación genética catastrófica en un ser humano, incrementando varios órdenes su inteligencia, podríamos asistir al nacimiento de una nueva especie capaz de cambiar el mundo, y tan imprevisible casi como la singularidad tecnológica de base de silicio.

Este nuevo ser, creado en un laboratorio, ni siquiera tendría que ser humano.

Podría ser un enjambre de bacterias o de algas que acumulan su inteligencia como lo hacen los nanoides y que cubrirían inmensas extensiones de los océanos creando una supermente marina y que seguramente no estaría muy contenta con los desequilibrios a los que estamos sometiendo a su hogar.

Podrían crearse virus capaces de infectar un cuerpo humano, y, modificando su ADN, cambiar radicalmente sus capacidades intelectuales. O quizás encontraríamos alimentos que, ingeridos, duplicarían o triplicarían nuestra inteligencia.

O por el contrario, esa inteligencia superior podría estar basada en plantas terrestres, bosques interconectados y que crearían una red neural global. Podrían ser modificados para que trasmitiesen por el aire, o por sus raíces, neurotransmisores e impulsos, por lo que obtendríamos una inteligencia lenta, pero vasta e inmensa.

Incluso si esto no fuese así, quizás las inteligencias artificiales basadas en computadores se alcanzasen no con chips tradicionales, sino con émulos biológicos obtenidos de los cerebros de animales e integrados en las placas base de los hijos del futuro que son los ordenadores que creamos.

En el capítulo dedicado a estudiar qué ocurriría si se diesen varias singularidades al mismo tiempo estudiaremos más en profundidad la posibilidad de que esto ocurra a la vez que otros despertares que ya hemos analizado. Pero antes de ello, es importante comprender que esta opción existe, y que quizás no deberíamos descartarla tan rápido como tradicionalmente hacen muchos teóricos de la Singularidad.

Existen muchos laboratorios dedicados al análisis del genoma ahora mismo. Los biohackers son un movimiento reciente, pero creciente en capacidad y entusiasmo, y poco a poco, las ciencias de la vida están logrando el peso específico necesario para que la biotecnología llegue a considerarse una industria de primer orden en muchos países.

Los productos modificados o creados mediante estas técnicas pronto estarán en las estanterías de los comercios, lo que hará que todavía ganen más peso frente a las industrias de las telecomunicaciones, el software o el hardware. El carbono tiene todavía una gran batalla que plantar al silicio y al grafeno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s