¿Y una Europa Agálmica? La Era de la Abundancia

La economía de la abundancia es, por el momento, sólo una teoría, un postulado basado en tendencias del mundo de la tecnología provenientes de Silicon Valley. Pero tiene visos de poder ser posible, por lo que merece la pena ahondar en ella.

La economía agálmica, o economía post-escasez, se basa en los paradigmas contrarios a nuestro actual modelo económico (el capitalismo), pero también a cualquiera que haya habido antes en el mundo (comunismo, feudalismo, esclavitud).

Todos los modelos económicos desde el Neolítico (dominantes o alternativos) hasta ahora se encuadran en un paradigma que algunos autores llaman, de la Escasez. Gestionar recursos escasos (trabajo, capital, tierras, materias primas, talento, conocimiento, acceso a los medios, etc.) era la principal preocupación de todos ellos. Incluso la cruenta batalla entre el Capitalismo y el Comunismo no era sino una pugna entre visiones diferentes de cómo gestionar la Escasez.

Pero en algunos sectores eso parece estar cambiando. En concreto, hablo del mundo de la tecnología ejemplificado por Silicon Valley y la economía digital. La Ley de Moore (Gordon Moore) y la de los Rendimientos Acelerados (Ray Kurzweil), así como ciertas tendencias como el Prosumismo (Alvin Toffler), la incorporación de miles de millones de personas a la economía global (Peter Diamandis), el Filantrocapitalismo (Michael Green) y la Economía Circular, así como las inmensas revoluciones digitales que ha encabezado el Valle del Silicio (que se han apropiado de la riqueza generada online por miles de millones de personas) han creado la idea de que esa economía de la escasez podría dejar paso a una era de Abundancia.

En teoría, a medida que todas estas tendencias se asienten y distribuyan por el mundo (como por ejemplo, la donación de material que hizo Amancio Ortega a la Sanidad Pública en España) veremos cómo otros mercados se van viendo acelerados igual que la tecnología de comunicaciones, las redes sociales, los móviles, etc.

La idea es que si se logra llevar esa tendencia a generar riqueza de forma exponencial a mercados como la energía, el trabajo, el reciclaje, las ciudades, la fabricación, la exploración espacial, etc., se crearán tendencias de producción y acceso a la riqueza que harán que producir algo tenga un coste cero. Es decir, todo podría ser “gratis”.

Entre ambos puntos, se producirán tensiones como la desaparición de puestos de trabajo, la resistencia de viejos agentes económicos o políticos, etc. Lo mismo que ha pasado en cada cambio de modelo, sólo que aquí estamos viendo la transición a un paradigma nuevo como nunca se ha visto desde el Neolítico (y puede que ni entonces).

No me entiendan mal, sé que la teoría está a prueba, y que extrapolarla a otros lugares, sectores o modelos es un salto de fe que no sé si la mayoría estarían dispuestos a dar. Pero merece la pena soñar.

Y puestos a soñar, podemos soñar con que a la cabeza de esta tendencia estará Europa. Sí, esas misma Europa retrasada en tantas áreas técnicas y tecnológicas que está perdiendo la vanguardia económica mundial, esa Europa Dividida e indecisa. Me refiero a ésa.

Porque cuando yo miro a Europa no veo fronteras. Veo una Europa unida desde Lisboa, Dublín y Reikiavik hasta Moscú. Imagino una Europa ampliada con integrantes de fuera del continente, Australia, Canadá, Japón, Corea del Sur, y por qué no, países del Norte de África o de Latinoamérica.

Y es que para ser un agente global que pueda dirigir la Singularidad Tecnológica y liderar la Economía de la Abundancia, la Economía Agálmica, Europa necesita superar sus divisiones internas, y convertirse en un faro que vuelva a traer las miradas de todos aquellos que comparten sus valores de bienestar, democracia, libertad y prosperidad. Europa debe ser el ejemplo que les inspire para unirse a Ella, no un matón al servicio de poderes externos.

Y mediante esta unión y ese progreso, podremos ver si logramos convertir a Europa en la primera economía de la abundancia, adelantando a otras potencias en esta carrera tecnológica, mientras que mantenemos nuestra esencia y aprovechamos la tecnología para beneficiar a todos los ciudadanos.

Ésa es la Europa Agálmica. La Europa de la riqueza infinita, de la solidaridad sin límites, del bienestar global y de la libertad absoluta.

Merece la pena luchar por este sueño, ¿verdad?

Further_European_Union_Enlargement erhtoriuthg oieruthbit5iv55hb.png

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s