White Singularity: Ciencia Colaborativa

Ciencia Colaborativa

Permitidme hacer un breve inciso, llegados a este punto, antes de seguir hablando de la lógica evolución de las ciencias de la vida.

A lo largo de los primeros capítulos del libro hemos hablado de cómo la colaboración de personas está cambiando el mundo de las ciencias biológicas, y hecho referencia a otros movimientos similares que tocarán todas las ciencias y tecnologías.

Creo que es importante que todos entendamos en este momento que la forma de hacer ciencia está cambiando.

Olvidaos de las grandes universidades que compiten con otras por cos- tosísimas inversiones privadas, para lograr un descubrimiento que salga en la portada de una publicación científica de prestigio.

Olvidaos de que la gente se pelee por ser el autor único de un artículo revisado por los mejores de sus pares, que le otorgará el premio nobel.

Olvidaos de los departamentos de I+D de las grandes multinacionales, o de las pequeñas empresas. Guardados hasta el secreto absurdo, y enfrascados en la tarea de conseguir cada vez más patentes, o en traer o copiar la próxima generación de productos revolucionarios con los que golpear al mercado.

Todo esto no va a desaparecer, evidentemente. De hecho, a medida que la investigación cobra más importancia en la economía del conocimiento tomará impulso. Pero su peso relativo descenderá respecto al total de la investigación científica.

Poco a poco, veremos cómo el peso específico de la ciencia pasa de estar en estos altares cerrados de adoración casi endogámica en los que se han gestado los inventos hasta ahora, a los paganos hogares particulares, a los laboratorios colaborativos y a los centros abiertos que comparten sus descubrimientos.

La forma de hacer ciencia va a cambiar, porque cada vez más científicos ven cómo su única posibilidad de lograr estudiar aquello que les apasiona pasa por encontrar nuevos caminos para hacerlo.

Y esos caminos no son otros que los que ya han revolucionado otros mundos como la música, el periodismo y la distribución.

Medios técnicos y tecnológicos como internet, la computación distribuida, laboratorios caseros o mini-supercomputadores, se unirán a redes abiertas de investigadores, blogs científicos, revistas de internet especializadas y redes de distribución no centralizada para conseguir aunar los esfuerzos conjuntos de múltiples personas que compartirán méritos y deméritos.

Veremos cómo cambia la ciencia delante nuestros propios ojos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s