Para entender la magnitud de nuestros problemas

Necesitamos grandeza, no me canso de repetirlo. Grandeza de miras, de esfuerzos, y de corazón.

La mayoría de nosotros solemos pensar que nuestro mayor problema es el paro, o la educación de nuestros hijos, o ese molesto vecino. Y no me ml entendáis, son cosas importantes, que hay que solucionar, pero que palidecen ante otros problemas.

Pensamos en la crisis Siria y de los refugiados, en ISIS, el cibercrimen, en la independencia de Cataluña, la migración. Problemas mucho más grandes, que ponen a prueba la capacidad de presidentes y gobiernos. Porque hay problemas mucho mayores.

Nos asustamos ante la posibilidad de una III Guerra Mundial con Rusia, ante la crisis económica del cambio climático, el declive de China y el daño que hará a la economía mundial…y eso pone en jaque incluso a las grandes potencias, la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia, China, la ONU.

Estamos varios niveles por encima de los problemas que cada uno de nosotros puede afrontar en solitario, desde casa, y no hemos hecho sino empezar a ascender en la escala.

En lontananza asistimos a problemas que hacen que una III Guerra Mundial sea como una pequeña fiesta. Puede aparecer un asteroide de más de un kilómetro, que destruya nuestra civilización, o de dos kilómetros, o de mayor tamaño, y que termine con casi toda la vida en la Tierra.

Puede surgir una Plaga Gris nanotecnológica que convierta toda la vida en barro. O una IA que en menos de un año logre ser más inteligente que toda la Humanidad junta, lo que haría que las pelis como Terminator o Matrix se quedasen cortas…por mucho.

Una organización terrorista podría desarrollar un virus que nos erradicase entre terribles sufrimientos.

O podrían surgir varias, nacidas de empresas, gobiernos e incluso individuos con recursos o por generación autónoma, e iniciar una guerra con la Humanidad convertida en hormigas en un campo de batalla.

No tenemos ahora mismo nada, ni un organismo, ni un ejército, ni una institución internacional, ni las empresas más grandes, que puedan soñar oponerse a amenazas así.

Si juntásemos los recursos tecnológicos y financieros de Google, de Apple, de Facebook, de Amazon, de Microsoft, de IBM, de Lenovo, de Samsung, de la ONU, del FMI, del Banco Mundial, los de inteligencia y militares de la NSA, la CIA y el ejército Estadounidenses, el ruso, el chino, la UE, los recursos energéticos de todos países petroleros, de Tesla…la tecnología aeroespacial de SpaceX, de la NASA, de la ESA, de Rusia, de China e India.

Si añadimos los medios y recursos de todos los gobiernos y empresas del maldito mundo, no podríamos sobrevivir a alguna de estas catástrofes.

Y no es el máximo nivel.

Hace poco se especulaba sobre la existencia de una civilización extraterrestre, y llegábamos a la conclusión de que si una civilización había logrado crear el comienzo de una esfera de Dyson hace 1.400, cien mil, o diez millones de años, ahora serían tan grandes comparados con nosotros como nosotros comparados con una ameba.

Es posible que ni fuesen conscientes de nuestra existencia.

Lo mismo ocurriría (auqnue miles de niveles por encima) si una IA se ha estado desarrollando exponencialmente durante milenios, o millones de años, convirtiendo en computronio (materia inteligente pura), no ya toneladas de materia, sino planetas, estrellas, galaxias enteras, sería inconcebible para nosotros.

Y aún así no estamos a la escala a la que debemos estar para empezar a entender los peligros y los misterios que nos esperan.

Se especula que los agujeros negros puedan ser desde túneles a otros universos hasta universos nacientes que son dados a luz en una especie de teoría de la evolución universal, lo que significaría que nuestro universo es sólo uno entre un número infinito de universos de algo mucho mayor.

Pensemos bien en lo que acabamos de ver. La escala a la que crecen los problemas parece infinita, pero también las maravillas que iremos descubriendo.

Lo que necesitamos, para aprender sobre estas maravillas, y para sobrevivir a los peligros que he enumerado, y que no son sino una ínfima parte de todo lo que nos acecha, es empezar a trabajar todos juntos de una maldita vez.

Empezar a construir capacidades que nos protejan. Instituciones internacionales que funcionen de verdad, en pos del bien de la Humanidad. Necesitamos que nuestros ejércitos se transformen en herramientas de exploración y defensa. Necesitamos que nuestras empresas construyan un futuro sostenible, y que entre todos logremos vivir en paz. Que la Ciencia alcance la importancia que hoy en día tienen las finanzas.

Esa debería ser nuestra principal tarea, quizás la única que merezca la pena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s