Al futuro Felipe VI

Ok, un inspirador discurso el suyo, futura Majestad.

Uno siente las ganas de volver a confiar en este país, y seguir trabajando por hacer las cosas bien, por lograr un poco de progreso y ayudar a sus semejantes.

Pero antes de nada, déjeme contarle algo personal.

He tenido la suerte de vivir en una de las primeras familias divorciadas, entenderá que hace veinticinco años esto era un acontecimiento, pero yo lo considero una suerte, porque me ayudó a comprender que en esta vida no puedes dar nada por sentado ni por seguro.

Un padre fruto de la época que le tocó vivir, aunque trabajador, y una madre excepcional y también muy trabajadora nos enseñaron el valor del trabajo duro, la preparación y el esfuerzo.

Nada que no tuviesen los jóvenes de nuestra generación, alimentado por un poco de escasez (eran tiempos pobres, y como dicen, la crisis del 82 sí que nos jodió bien).

Salimos adelante, esforzándonos, primero nuestros padres y luego nosotros.

Fuimos afortunados de llegar tarde al mundo de las drogas, y de llegar antes de que la bonanza convirtiese España en un país indolente.

Con el tiempo, la gente se fue ablandando. Los pelotazos, el amiguismo y la especulación fue alimentada por nuestros políticos, y anidó en todas las familias, creo que me comprenderá.

Pero algunos seguimos a lo nuestro. Estudiando, trabajando doce horas, y sabiendo que no nos haríamos ricos así, pero también que con suerte y trabajo no volveríamos a pasar hambre (si podemos llamar así a la escasez de los 70-80).

Y entonces llegó esta crisis, y pilló a mi generación y a las que vinieron por detrás con el paso cambiado, Majestad.

Cómo duele despertarse y ver que los políticos que debían haber cuidado del país se habían dormido en el mejor de los casos, o estaban demasiado despiertos en el peor.

La clase política es sólo un reflejo de la Sociedad, y entre los trabajadores y empresarios, hasta entre las amas (y amos) de casa, entre los funcionarios y los sindicatos predominaban estas dos clases de personas, los dormidos y los aprovechados.

Y así acabó España.

Ahora, futura Majestad, permítame una pregunta.

¿Para cuál de las dos España me pide que vuelva a dejarme la piel y en cuál de las dos debo creer?

¿Me promete que va a dedicar su vida a acabar con los corruptos y a despertar a los durmientes?

Si es así cuente conmigo, me da igual se le han votado o no, la verdad, a mí me preocupa que sirva al país. Que no sirva a unos pocos solamente.

¿Puede prometer que reinará para todos los españoles? ¿Que se dejará la piel y la salud por cambiar el mundo y sacar esto adelante, como hicieron nuestros padres?

O en cambio nos está pidiendo que nos dejemos la piel y que creamos en su figura sólo para que los que gobiernan sigan hundiendo esto a costa de nuestro esfuerzo, de los emigrantes y de la gente buena.

Piense que de su hipotética respuesta no dependería que usted reine, pero sí dependería que este español crea en el país o no.

Que trabajemos con ilusión por prosperar, o sólo lo hagamos por sobrevivir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s