Construir una estación startup

No he leído el libro del mismo nombre, mi presupuesto para libros de management esta copado por varios meses (es lo que tiene ser un apasionado de la biología, la astronomía, el cómic, la economía, la historia y la gestión de empresas, que da para pillarse algún libro de cada al mes).

Sin embargo, la idea se construir un país que funcione como una startup me fascina.

Un país innovador, que celebre el éxito y no castigue el fracaso. Que sí penalice el inmovilismo, y que cree riqueza para toda la sociedad.

A eso yo añadiría que siga los principios de la economía del bien común, pero eso es ya otra historia.

España no es una nación startup. No cumple ninguno de los puntos que he enumerado, ni muchos otros igual de importantes.

Para serlo debería de verdad fomentar la creación de empresas innovadoras, reducir la burocracia, ayudar a los emprendedores, limitar el poder de los lobbies financieros,energéticos y empresariales.

Deberíamos construir las infraestructuras de red y del conocimiento (y eso incluye cambiar la formación) para que la próxima Google pudiese nacer en un pueblo de los Picos de Europa y la próxima Apple en Albacete.

Para que nuestra biodiversidad y patrimonio histórico, cultural y natural atraiga más turismo.

Deberíamos conseguir que A Coruña y toda Galicia se conviertan en un referente de la investigación oceanográfica, y Cataluña en un polo financiero que compitiese con Dubai, la City, Wall Street y Hong Kong.

Que El Sur de España fuese el nuevo Golfo Pérsico al calor de las fortunas generadas por la energía solar y que la costa norte se erizase de molinos de viento marinos que alimentasen los fuegos de la industria aeroespacial.

Que Castilla y Leon y Aragon acogiesen fábricas de vehículos eléctricos y que las estaciones de recarga recorriesen todo el país proporcionando energía limpia y barata y grandes ganancias a sus dueños.

Tendríamos que estar luchando por convertir nuestra prensa económica en un referente mundial, y la general en un polo de influencia positivo para el mundo. Transformar nuestra industria editorial en un gigante inigualable.

Eso deberíamos hacer, pero no veo ni en los políticos ni en la sociedad la voluntad, el conocimiento y la capacidad de esfuerzo necesarias para ello.

¿Me demostraréis que me equivoco?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s