Ingeniería genética

Llevo veinte años escuchando las promesas de la ingeniería genética, pero no parece que termine de cumplir con las expectativas.

Lo diré de otra forma, ¿en la carrera por la singularidad tiene las de ganar el silicio a pesar de que el carbono partió con muchos millones de años de ventaja?

Recuerdo cuando hace veinte años el libro (y sobre todo la película) Parque Jurásico despertó en millones de personas interés por una tecnología que prometía resucitar dinosaurios, acabar con el hambre, curar toda enfermedad y terminar con la muerte.

Hoy, tras dos décadas, los avances en ingeniería genética son asombrosos, pero mucho menos espectaculares de lo que muchos esperaríamos.

Sus aplicaciones prácticas, aunque cuantiosas, están todavía en pañales, y ni mucho menos son tan vistosas como para decir que es una tecnología madura, o que la industria está asentada.

Espero no molestar a nadie con esta afirmación, pues hay muy buenos profesionales dedicados a la investigación y desarrollo de la ingeniería genética, pero no creo que las ciencias de la vida puedan permitirse quedarse atrás en la carrera por dominar el paradigma del futuro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s