– Te dije que dentro de esta segunda forma de evolución, más drástica, había dos formas de evolucionar. Una obligados por el medio, por cambios drásticos en el entorno que hacen que las condiciones de vida cambien hasta hacer imposible la vida a aquellos que no puedan adaptarse a esas nuevas condiciones. La segunda forma es mediante un cambio interno previo, que, sin cambio aparente en el medio, hace que una especie sea superior a otras con las que compite en el sistema ecológico.

 – ¿Cómo los calamares? – preguntó.

– Es evidente que el tamaño de los calamares los ha colocado en una posición en la que sus presas tienen menos posibilidades, y frente a sus antepasados de menor tamaño tuvieron ventajas, sin embargo, esos pequeños incrementos de tamaño no garantizaron nada. No, su verdadera evolución, son los tentáculos. Como los pulpos, el cambio de color, su velocidad, su flexibilidad, sus medios sensitivos, su inteligencia, todo ello, les han convertido en animales altamente evolucionados. La suma de una serie de pequeñas evoluciones en el paso del tiempo logran hacer que una especie aumente mucho sus posibilidades de supervivencia, igual otra vez que las empresas. Les convierte en hábiles depredadores de su ecosistema.

– Vaya.

 – Y eso no es todo, una evolución más drástica logra ese mismo efecto, llevar a una especie al nuevo umbral evolutivo de un solo salto, mayor que los pequeños saltos incrementales.

– ¿Cómo por ejemplo?

– Como por ejemplo, – sonrió – los primeros reptiles voladores. Dominaron los cielos, debido a que no había nadie que compitiese con ellos en ese hábitat. Los insectos que eran su alimento no podían ser capturados al vuelo por ningún otro grupo de seres vivos, y su rapidez les permitía huir de los depredadores de tierra, al tiempo que podían poner sus huevos y construir sus nidos en los lugares más inverosímiles.

– ¿Y en el caso de las empresas?, ¿cómo se puede lograr esa evolución drástica que les permita dominar un medio?

– Pues un ejemplo sería el primer ordenador portátil. Imagínate que una sola empresa logra producirlo antes que sus competidores. Esa ventaja le daría suficiente dominio sobre ese mercado para adquirir una ventaja competitiva, sobre todo, si sus competidores se ven sorprendidos.

– O las PDA, o los Tablet PC. En estos casos, si una empresa logra ser la primera, ya obtiene una gran ventaja, pero si además lo hace por sorpresa, con un cambio innovador y sorprendente, conseguirá que los demás le tengan que imitar, y se establecerá como líder en ese mercado.

– Eso es, las demás empresas deberán seguirla, imitarla, y siempre estarán en desventaja, a menos que alguna de ellas vuelva a dar un salto drástico en sus productos, o sus métodos de gestión, y vuelva a tomar la delantera. Como pasó con las aves, que surgieron de los reptiles voladores, y pronto se hicieron las dueñas el aire, gracias a los cambios en el entorno. Tú mismo lo has dicho, de los portátiles y los móviles han surgido los Tablet PC y las PDA.

– Claro, y los móviles serían también una evolución drástica del segundo tipo ¿no?

– Eso es, pero yo me atrevería a decir un poco más, los móviles, crearon un nuevo mercado, es como si una especie, remodelase el entorno en el que vive, como si al adaptarse pudiese generar su propio entorno, saliendo del ecosistema en el que había vivido.

– ¿Cómo por ejemplo?

– No sé, quizás los castores, que construyen diques con los que realizan grandes embalses en los que pueden pescar, construir madrigueras seguras y controlar el flujo del río. O tal vez las termitas. La evolución de las termitas les ha permitido construir enormes colonias que les protegen del clima. Sus enormes torres se alzan en los lugares más áridos y calurosos, pero poseen una forma de refrigeración natural. O las hormigas, que pastorean a los pulgones de los que extraen una leche muy nutritiva y dulce, o las hormigas cortadoras de hojas, o el instinto del cuco, que le dice que debe sustituir el huevo de otras aves por el suyo, para que sean éstas las que lo alimenten.

Frank empezaba a ver la diferencia entre los pequeños cambios evolutivos y los cambios drásticos, y lo mejor, empezaba a ver las analogías con el comportamiento empresarial y de los bienes de consumo. Por casualidad, estaban enfrente de un gigantesco pteranodonte, que les miraba con ojos hambrientos, como si buscase una presa.

– Y claro, cuando un cambio así se produce, – dijo él, – entonces esa empresa o producto consigue que la ventaja inicial le haga superior en un segmento, ecosistema lo has llamado ¿no? Veamos si lo he entendido bien, perdona que lo repita, y que sea tan espeso, pero quiero estar seguro del camino que dejamos atrás para poder pisar firme delante nuestro.

– Tranquilo, tenemos toda la tarde, – y diciendo esto le alargó un bocadillo que sacó de la mochila que llevaba.

– Imaginémonos el mercado que mejor conozco, el de las nuevas tecnologías. Si partimos de la telefonía fija y de los grandes ordenadores de hace veinte años, ¿qué tenemos? – Frank pensó unos segundos – tenemos unas pequeñas evoluciones incrementales en diferentes aspectos de los productos, mejores aparatos, mejores líneas, y en el caso de los ordenadores, ordenadores más pequeños, más veloces y rápidos.

– Fíjate en la comparación con un grupo de aves. Las aves logran evolucionar haciéndose más pequeñas, otras adquieren plumajes más coloridos, otras, picos y garras más fuertes, otras son más veloces. Pequeños cambios del primer tipo de evolución incremental.

– Luego, una vez cada cierto tiempo, todo cambia. Se produce una evolución drástica. Un salto.

– Así es – confirmó Hellen – las aves adquieren una vista muy superior, que les permite cazar sin ser vistas, o se adaptan a la noche antes que otras, como los búhos, con lo que nadie compite por sus presas, los animales de biorritmos nocturnos.

– Y los ordenadores sufren cambios drásticos, se suceden las generaciones, dando en cada etapa el control a quienes los inventan.

– El control de un segmento del mercado, sólo un segmento, un ecosistema, un grupo de clientes.

– Sí, pero lo bastante grande como para hacerla líder en ese segmento. Como los primeros móviles, o cambios en la gestión que hacen a una empresa más ágil, más flexible. Atraer a los mejores trabajadores, retenerlos, innovar, cualquier cosa que les dé una ventaja importante sobre las demás. ¡Claro!, pasamos del telégrafo al teléfono con centralitas analógicas, y después a las centralitas digitales, y después al móvil, Primera, Segunda y Tercera generación.

– Y entre medias, pequeños avances incrementales. Mejoras de ahorro de costes, de calidad, incorporación de cámaras digitales, procesadores más pequeños, más potentes, etc.

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