Por qué Tesla valdrá muchos billones de euros en unas décadas

Tesla va a ser la empresa más valiosa del mundo en unas décadas.

Así de simple y así de claro.

Vale, no corráis a comprar acciones, esto es sólo una apreciación personal, pero realmente creo que tiene el potencial para ello, y os explicaré por qué.

Entre 2025 y 2035 va a haber que vender unos 2.000 millones de coches, y si Tesla consigue su objetivo, y yo creo que lo va a lograr a la vista de cómo va cumpliendo etapas, muchos de ellos, si no todos, serán eléctricos.

Y puede que Tesla no fabrique una gran cantidad de ellos, pero sí que creo que venderá unos 10-12 millones de vehículos anuales, con mejores márgenes que sus competidores. Un 5-6% de cuota de mercado está cerca de convertirla en el Apple de los vehículos, una cuota de mercado alta en un mercado repleto de competidores, pero con buenos márgenes (los conseguirá, ya lo veréis) y con una imagen de marca insuperable.

Convertirse en el Apple de los coches significa mucho dinero, y mucho beneficio para un fabricante de coches. Ford saca unos beneficios netos de entre 6 y 7 mil millones de dólares con la venta de algo más de seis millones de vehículos al año. Y además los márgenes de Tesla pueden ser mucho mayores debido a que controla su cadena de suministro y comercialización, y eventualmente se apropiará de los márgenes que otros fabricantes dejan a subcontratistas.

Echad cuentas.

Por eso Tesla Inc. vale ahora mismo más que cualquier fabricante de automóviles. Y para mí, si el Model 3 es el éxito que debería ser y si integra bien Solar City, Tesla debería igualar a Apple en capitalización.

Pero eso no es todo, seguramente sólo los especialistas o los más perspicaces analistas se hayan dado cuenta de que Tesla tiene ahora mismo la mejor tecnología de baterías eléctricas del mundo, y eso que liberó sus patentes.

Tesla tiene además la gigafactoría de Nevada para producir las baterías que necesite, y está planeando fabricar más en el futuro. También tiene la factoría de Buffalo para fabricar innovadoras placas solares.

Tesla va a fabricar el 5% de los vehículos eléctricos que se vendan, pero alguien tiene que fabricar el 100% de las baterías de ion litio para esos dos mil millones de coches, y Tesla y Panasonic, su socio, se van a llevar una buena mordida del asunto. Y las placas solares que van a alimentar esa cantidad de coches haciendo un montón de kilómetros al día.

Tesla se va a convertir en uno de los grandes fabricantes de vehículos del mundo, en uno de los grandes fabricantes de baterías no sólo para sus automóviles, sino para todos los demás fabricantes, si estos quieren competir con él, y además en el fabricante, servicio técnico y financiera que va a alimentar toda esa energía, además de la de nuestros hogares. Será al mismo tiempo petrolera, refinadora, eléctrica y comercializadora de electricidad, y lo hará no sólo en grandes plantas, como ya h hecho en ciudades e islas, sino también a nivel particular y descentralizado con cada uno de los hogares que confíen en ella.

Juzgad si no es la empresa con más potencial que hay ahora mismo en el mundo.

 

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Acumular riqueza para la Sociedad

Ya he escrito en una ocasión sobre esto antes, pero me parece importante recalcarlo, por su importancia para la Sociedad.

Debemos acumular riqueza para los ciudadanos.

La riqueza puede tomar muchas formas, desde dinero para pagar pensiones, tecnología y conocimientos, avances médicos, organizaciones públicas fuertes…el medio ambiente es una fuente de riqueza, y al mismo tiempo, riqueza en si mismo, la cultura también es riqueza. Las reservas de empresas, bancos y aseguradoras, las viviendas familiares, las leyes justas…

Todo aquello que mejore el bienestar, presente y futuro, de la gente es riqueza.

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Por supuesto para crear riqueza de verdad hay que tener en cuenta todos los elementos que intervienen en ese proceso, por ejemplo, quemar petróleo para producir energía no crea tanta riqueza para un país como poner paneles solare, pues crea la mayoría el empleo fuera del país y saca flujos de dinero fuera también. Tampoco crea tanta riqueza neta para el mundo, es decir, incluso si tenemos en cuenta los flujos monetarios que salen, la contaminación y el efecto invernadero que crea, así como la disminución de las reservas, la riqueza neta que crea para los ciudadanos del mundo es mucho menor.

Entonces, a la hora de crear y acumular riqueza para una sociedad debemos tener en cuenta tantos lo efectos positivos como los negativos a la hora de valorar cómo queremos hacerlo.

¿Y por qué queremos hacerlo?

Básicamente porque acumular esa riqueza para la sociedad, y no emplearla toda en consumo a corto plazo, es la mejor forma de garantizar el futuro para nuestros hijos.

Imaginaos dos países similares a España. Por simplicidad vamos a decir que ambos parten con un PIB anual de 1 billón de euros y que éste se mantiene constante durante una generación, unos 25 años sin tener en cuenta la inflación.

Uno de ellos ahorra cada año el 5% de su PIB, y el otro cada año consume más del 5% del PIB. Esto dará como resultado una apariencia de mayor prosperidad en el segundo país, pues consumirá más, pero tendrá como efecto un empobrecimiento del país, pues tendrá que pedir prestado para mantener su nivel de consumo (permitidme que simplifique mucho las dinámicas externa de balanzas de capitales, por cuenta corriente, etc., de ahí lo del PIB constante).

Al cabo de 25 años el país ahorrador habrá ahorrado (en maquinaria, en capital, en conocimiento, etc.) un 125% de su PIB, lo mismo que debe ahora el país que consumía de más.

Monetizando esto, el primer país podría estar un año sin necesidad de trabajar, todo el país, en una especie de retiro sabático total, y el segundo, estar trabajando el doble para pagar su deuda, porque si no, quienes heredarán la deuda serán sus hijos. Cada uno de sus hijos debe ya más de un año de salario para pagar lo que sus padres derrocharon. Y eso sin tener en cuenta intereses o el descenso poblacional, porque si la población se reduce o incluimos los intereses del dinero, los efectos se multiplican. El país rico sería inmensamente más rico y el pobre, bueno, demos por perdida la generación de nuestros hijos.

Por supuesto que hay formas de salir del hoyo si eres un país altamente endeudado que debe más de lo que tiene, y consume más de lo que produce (eso es el famoso déficit público, como país se gasta más de lo que se gana).

Las veremos un poco más adelante.

Pero permitidme primero hablaros de lo que Warren Buffet, el mejor inversor de la historia reciente, considera uno de los pilares de su fortuna, el interés compuesto.

El interés compuesto es algo que todos los que tenemos hipoteca, o hemos pedido un préstamo o estamos en un país endeudado, sufrimos. Es el dinero acumulado en intereses por una deuda. Estos intereses, si la deuda no se salda pronto, se van a acumulando y generan a su vez más intereses.

Imaginemos, que incluimos el interés compuesto en esta ecuación, ya no es que consumamos el 5% por encima de nuestra producción, sino que como debemos pedir prestado para hacerlo, tenemos que pagar intereses. Por hacerlo fácil un 5%, pues nadie se fía de nuestro país, así que exigen un interés alto para compensar el riesgo de dejarnos dinero.

Recordemos ahora que este dinero no nos lo dejan malvados banqueros depravados. No quiero exonerar a lo banqueros del papel que jugaron en la crisis, ni mucho menos, pero vamos a suponer que no hay burbujas, que no hay preferentes, ni salidas a bolsa en falso, vamos a suponer que las instituciones están limpias, os sorprenderá que incluso así, un país puede cavarse su propia tumba. Decía que ese 5% que consumimos de más lo pedimos prestado, y lo hacemos a bancos internacionales que toman en préstamos ese capital de otros países, como nuestros vecinos ahorradores.

Así que realmente a quienes les debemos en última instancia ese dinero es a unos ciudadanos de un país vecino. De aquí vienen las quejas de los países del norte frente a los países del sur de Europa, y serían quejas fundadas si no fuese porque han amañado el juego del comercio para beneficiarse ellos, pero ésa es otra historia.

Digo esto porque cuando un país impaga sus deudas está perjudicando a ciudadanos de otros países, así que si uno quiere ser buen ciudadano del mundo, debe pagar sus deudas. El impago sólo es la opción desesperada.

Volvamos a ese primer año que pedimos prestado un 5% para, por ejemplo, pegarnos unas vacaciones, o comprar una casa sobrevalorada, o un nuevo móvil, lo que sea.

Debemos ya 50 mil millones, el 5% del PIB, el año dos acumulamos una deuda de 50 mil millones más, además de unos intereses por los primeros cincuenta mil millones de dos mil quinientos millones. El tercer año acumularé otro 5% (50.000 millones) más, y los intereses por los 102.500 millones que debía al final del segundo año, 5.125 millones adicionales. Y así durante 25 años.

El resultado es que al final de los 25 años nuestros yoes viejecitos (o nuestros hijos) no deberán 1,25 billones de euros, sino casi el doble, 2,39 billones, es decir, tendrán que trabajar dos años y cinco meses para pagar la deuda. Que es el tiempo que podrían estar sin trabajar los ciudadanos del país ahorrador.

Ahora imaginemos que ese proceso se produce durante décadas, una completa catástrofe. En la siguiente generación, la de nuestros nietos, ya sería diez billones de deuda. Diez años currando el doble para reducir la deuda, y eso si desapareciesen los intereses, porque sólo para pagar los intereses de semejante monstruosa deuda habría que trabajar 21 horas semanales extra…¡sólo para pagar los intereses!

Habría que cortar de raíz el sobre endeudamiento si no queremos arruinarles la vida a nuestros hijos y nietos.

Así que, ¿cómo se hace?

Lo primero, ahorrando. Ahorrando como país (Gobierno, ciudadanos, empresas, etc. no sólo en dinero, también en capital, patentes, edificios, tecnología), o al menos, dejando de consumir ese 5% más de lo que producimos, para tener que ocuparnos sólo de la deuda y los intereses que tenemos hasta el momento.

Lo segundo, produciendo más, haciendo más rico el país, exportando fuera y creando más riqueza dentro. Esto incrementará nuestro PIB y nuestra riqueza acumulada, y hará más sencillo pagar nuestras deudas. Un país así de endeudado necesita, para romper el círculo vicioso, trabajar más horas, trabajar mejor, o ambas cosas. Necesita exportar, necesita crear aquello que importa, y necesita acumular riqueza rápidamente.

Necesitamos ser mejores, más productivos…ser más competitivos sin bajar los salarios, porque si se bajan más los salarios no se podrá ahorrar, y eso se consigue con innovación o echando más horas con el mismo salario (lo que es una bajada encubierta de salarios, por supuesto, pero al menos podremos seguir pagando facturas).

Así que aquí lo tenemos, para salir del hoyo o trabajamos más horas dentro o fuera de nuestros trabajos, no tiene que ser para nuestro empleador, y aprovechamos esas horas para producir más cosas (lo que obviamente tiene un límite) o aumentamos la innovación.

Y ése es el camino final que deberemos tomar, si somos capaces, y no queremos arruinar a nuestros hijos.

Trabajar mejor, que cada ciudadanos produzca muchos más bienes o servicios que los que crea ahora. Eso se logra con educación, innovación, invirtiendo en conocimiento, en tecnología, en ciencia, en nuevos modelos productivos y empresariales, en alimentar nuestra industria con energías renovables…cambiando nuestro sistema de intensivo en mano de obra, a intensivo en capital, podremos evitar caer en la trampa de la deuda del interés compuesto, y salir de ésta.

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Y eso requiere trabajar mucho, pensar mucho e innovar mucho…vamos, que de trabajar como burros no nos libra nadie, pero podemos trabajar bien, con cabeza ahora, y terminar siendo un país moderno que adopte las nuevas tendencias tecnológicas e industriales, y vivir bien dentro de unos años, o nosotros y nuestros hijos tendremos que trabajar 50, 60 horas semanales sólo para subsistir el resto de nuestras vidas.

Debemos decidir qué futuro queremos.

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Apéndice: Tabla de deuda con interés compuesto:

 Año

PIB (en miles de millones de euros)

5% PIB = Déficit

Intereses anuales

Deuda acumulada

PIB año 1

1.000,0

50,0

50,0

Año 2

1.000,0

50,0

2,5

102,5

Año 3

1.000,0

50,0

5,1

157,6

Año 4

1.000,0

50,0

7,9

215,5

Año 5

1.000,0

50,0

10,8

276,3

Año 6

1.000,0

50,0

13,8

340,1

Año 7

1.000,0

50,0

17,0

407,1

Año 8

1.000,0

50,0

20,4

477,5

Año 9

1.000,0

50,0

23,9

551,3

Año 10

1.000,0

50,0

27,6

628,9

Año 11

1.000,0

50,0

31,4

710,3

Año 12

1.000,0

50,0

35,5

795,9

Año 13

1.000,0

50,0

39,8

885,6

Año 14

1.000,0

50,0

44,3

979,9

Año 15

1.000,0

50,0

49,0

1.078,9

Año 16

1.000,0

50,0

53,9

1.182,9

Año 17

1.000,0

50,0

59,1

1.292,0

Año 18

1.000,0

50,0

64,6

1.406,6

Año 19

1.000,0

50,0

70,3

1.527,0

Año 20

1.000,0

50,0

76,3

1.653,3

Año 21

1.000,0

50,0

82,7

1.786,0

Año 22

1.000,0

50,0

89,3

1.925,3

Año 23

1.000,0

50,0

96,3

2.071,5

Año 24

1.000,0

50,0

103,6

2.225,1

Año 25

1.000,0

50,0

111,3

2.386,4

Año 26

1.000,0

50,0

119,3

2.555,7

Año 27

1.000,0

50,0

127,8

2.733,5

Año 28

1.000,0

50,0

136,7

2.920,1

Año 29

1.000,0

50,0

146,0

3.116,1

Año 30

1.000,0

50,0

155,8

3.321,9

Año 31

1.000,0

50,0

166,1

3.538,0

Año 32

1.000,0

50,0

176,9

3.764,9

Año 33

1.000,0

50,0

188,2

4.003,2

Año 34

1.000,0

50,0

200,2

4.253,3

Año 35

1.000,0

50,0

212,7

4.516,0

Año 36

1.000,0

50,0

225,8

4.791,8

Año 37

1.000,0

50,0

239,6

5.081,4

Año 38

1.000,0

50,0

254,1

5.385,5

Año 39

1.000,0

50,0

269,3

5.704,8

Año 40

1.000,0

50,0

285,2

6.040,0

Año 41

1.000,0

50,0

302,0

6.392,0

Año 42

1.000,0

50,0

319,6

6.761,6

Año 43

1.000,0

50,0

338,1

7.149,7

Año 44

1.000,0

50,0

357,5

7.557,2

Año 45

1.000,0

50,0

377,9

7.985,0

Año 46

1.000,0

50,0

399,3

8.434,3

Año 47

1.000,0

50,0

421,7

8.906,0

Año 48

1.000,0

50,0

445,3

9.401,3

Año 49

1.000,0

50,0

470,1

9.921,3

Año 50

1.000,0

50,0

496,1

10.467,4

 

 

California, miembro de la Unión Europea

California podría perfectamente ser independiente por si misma, tiene el PIB, la población y la historia como para ser un país independiente de Estados Unidos, y por lo que parece, cada vez más hay un movimiento más fuerte en este sentido.

Pero dejadme ofreceros una alternativa.

Hace poco comentábamos en esta misma sección que no había porqué circunscribir la Unión Europea al ámbito geográfico de Europa. ¿Por qué no incorporar Japón, Australia, Canadá, México o el norte de África a la misma si estos países cumplen las condiciones para su ingreso?

De la misma forma, si California se independizase, ¿no sería bueno contar con este nuevo país en el club europeo? ¿No nos aportaríamos mutuamente un gran número de cosas complementarias que nos beneficiarían a todos?

California aportaría la capacidad de innovación de Silicon Valley, la creatividad y el potencial de Hollywood, su potencial turístico, su agricultura y ofrecería a la Unión Europea una base en el Pacífico desde la que proyectar su presencia en la Región Asia-Pacífico (junto con Japón, Australia, Canada o México se crearía una fuerte base de poder en la región para hacer valer los valores sociales, culturales, ambientales y de cooperación que Europa representa).

Europa ofrecería a California una amplia base de clientes, sobre todo muy diversa, que ahora mismo debe considerar como un mercado exterior, una potencia económica inigualable en el mundo (si actuásemos unidos, claro), valores muy acorde con los imperantes en el estado de la bandera con el oso pardo, una sociedad abierta, arte, cultura e historia.

En resumen, si California opta por separarse de los Estados Unidos, sería un socio complementario de la Unión Europea que enriquecería nuestro acervo cultural, empresarial o social tanto o más de lo que lo hacía Reino Unido.

 

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Elige (2 de 3), Análisis estratégico de la situación económica en España

El otro día hablábamos del camino destructivo que está siguiendo el mundo y de cómo parece que nos encaminamos hacia el abismo. Pero dejábamos abierta la posibilidad de un camino distinto, uno de esperanza y bienestar…uno que nosotros mismos podamos elegir y construir.

Porque no nos damos cuenta, pero nosotros somos parte del problema. Cuando nos comportamos de forma egoísta, o directamente mal, cuando nos peleamos por un partido de fútbol, le deseamos la muerte a alguien, nos colamos en el metro, o hacemos la puñeta a alguien en el trabajo, estamos colaborando para que el mundo sea peor. Estamos haciendo el mal. No valen justificaciones ni autoengaños, nosotros también ayudamos a llevar el mundo por derroteros oscuros que nos conducen al sufrimiento aunque ahora obtengamos una satisfacción temporal. Lo pagaremos en el futuro, y peor, lo pagarán nuestros hijos.

Peo dejemos este tema, este no es un post sobre las consecuencias de nuestros actos, sino un post en el que pretendo transmitir esperanza en el futuro.

Porque todavía queda esperanza si el Ser Humano elige otro camino, el camino del respeto, la innovación, la creatividad, el trabajo y la ciencia. Un camino que nos llevará a terminar con el hambre en el mundo (hace un par de décadas decir esto hubiese sonado utópico, pero ahora mismo, con las herramientas que tenemos, es posible). Un camino que nos permitirá restaurar el medio ambiente a su estado anterior, conservando aquello que perdimos. Un mundo donde no sea necesario trabajar, y cada persona pueda expresar sus inquietudes con sus proyectos personales, ya sean éstos entrenar un equipo de fútbol, escribir, dirigir su propia tienda, crear artesanía, hacer obras de teatro. Podemos tomar el camino que mejorará nuestra salud, aumentará nuestra esperanza de vida, nos hará más ricos y más sanos de lo que jamás pensamos que seríamos. Seremos más ricos, cada uno de nosotros, que los reyes más poderosos de cualquier momento del pasado.

Podemos elegir entre vivir en un mundo de miedo continuo o en uno donde nosotros y nuestros hijos seremos felices y donde ese miedo no exista.

¿Qué se nos pide para que eso sea así? Pues es simple, que nosotros y nuestros países apuesten por la ciencia, la innovación, el respeto, y no el conflicto. Es decir, un cambio que nos una al resto de ciudadanos del mundo  al tiempo que potenciamos las virtudes y el trabajo que han convertido al Ser Humano en lo que es hoy…la ciencia, la cultura y el trabajo honrado.

Nada más, y nada menos.

Se trata de que cada uno de nosotros apoye cosas como la ciencia, la cooperación y la cultura, que nuestros gobiernos tienen abandonados, de que seamos ciudadanos más creativos (dentro y fuera del trabajo), de que cada familia se esfuerce de verdad en la educación de sus hijos para que estén preparados para el futuro, de que reduzcamos los conflictos en nuestro alrededor, creando Paz, con nuestros vecinos, compañeros y gente cercana. Se trata de que traigamos de nuevo la esperanza de un mundo mejor a un mundo que parece estar perdiéndola.

Redirijamos el camino destructivo que hemos tomado olvidándonos del Brexit, de Trump, del mal que acecha en el mundo bajo muchas formas, y pensemos en ayudar a los demás ciudadanos del mundo, creando una cultura global que trascienda bloques.

Ése es el objetivo, nuestra meta. Un mundo unido, en paz, sin hambre, ni escasez, ni enfermedad, repleto de riquezas para todos, de abundancia de bienes, experiencias, salud y bienestar.

¿Y cómo conseguiremos esta utopía (no me gusta utilizar este término, llamémoslo, Sociedad de la Abundancia? Bien, estaréis pensando que esto que digo es una estupidez, que no es posible conseguir una Sociedad de la Abundancia en un mundo como el que vivimos.

Os equivocáis. Y os daré razones para convenceros.

  • Energía

La Energía es fundamental para nuestra sociedad, es lo que nos proporciona nuestro bienestar y mueve nuestra economía. También es, si se usan combustibles fósiles, lo que amenaza nuestra vida por la contaminación, nuestra sociedad por el cambio climático, y nuestro pasado y futuro por la destrucción de ecosistemas.

Pero hay razones para la esperanza.

Las energías renovables han experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años, haciéndolas competitivas con el resto de combustibles para la generación de electricidad (ya en muchos lugares son más baratas que el carbón, el gas natural y el petróleo).

Además, se están instalando paneles solares de forma acelerada (a pesar de desincentivos como los que tiene España para ello, o los que podría poner Trump) y el crecimiento de sus capacidades es exponencial. Ahora mismo la energía solar fotovoltaica, por ejemplo, abastece sólo entre el 3,5% y el 7% de las necesidades eléctricas de Europa, y si sigue a éste ritmo, se doblará para 2020, para 2030 se habrá multiplicado por 18, es decir, sólo la energía solar fotovoltaica abastecerá el 60% de nuestras necesidades actuales de energía para 2030, siendo conservadores.

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Fuente: Renewables 2016 Global Status Report

 

China e India, sabedoras de la riqueza llueve en este caso del cielo, están apostando muy fuerte por ella, mientras que países como España preferimos escarbar bajo tierra y quemar nuestros pulmones. Bueno, supongo que las cosas no serán tan blancas y negras, pero duele que tu propio país luche contra la riqueza del futuro.

Si a esto sumamos otras fuentes de energías limpias, como la solar térmica, la eólica (que actualmente abastece el 5% de las necesidades mundiales de electricidad y se incrementa un 20% anual, es decir, el año que viene abastecerá un 6% de nuestras necesidades, el siguiente, un 7,2%, en cinco años lo hará un 12,4% y en diez años un 31%, para 2025), la geotérmica, los biocombustibles, la maremotriz, la de biomasa y la hidroeléctrica (si logramos que las lluvias no desaparezcan por el cambio climático) y las medidas de eficiencia energética, podremos abastecernos de energía limpia completamente a mediados de la década de 2030.

A esto ayudarán, por supuesto, los enormes avances en precio, capacidad y duración de las baterías, lo que ayudará a absorber picos de demanda y reducción de oferta por las noches.

Por ejemplo, Tesla y Panasonic están construyendo lo que llaman la Gigafactoría 1, una planta de producción de baterías de ion litio que reducirá en un 30% el coste de estas baterías, permitiendo el lanzamiento de modelos de coche eléctricos asequibles, y siendo a su vez, alimentada por energía solar.

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Un vistazo del tamaño de esta planta comparado con los edificios más grandes del mundo. Es colosal, ¿verdad? Su creador, Elon Musk, dice que con cien de ellas se abastecería de baterías a todo el mundo, es decir, si cada una de las grandes empresas cotizadas se plantea construir una haríamos la transición energética en sólo unos años. el coste es de 5.000 millones de dólares, y el mayor problema de crear cien de estas fábricas en que hay que abastecerlas de litio, por lo que se necesita una gran inversión en éste área también, aunque la misma planta se encargará de reciclar las baterías usadas, y eso, en el futuro, ayudará mucho.

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No sólo eso, Solar City, empresa ahora parte también de Tesla, está construyendo otra Gigafactoría que producirá paneles solares en inmensas cantidades, rebajando también el precio de los paneles solares más todavía.

También debemos mencionar dos tipos de energías, una del pasado que tomará nuevos bríos, y otra del futuro. Me refiero a las energías nuclear de fisión y a la de fusión, por supuesto. La ciencia revitalizará a la primera haciéndola más segura y productiva, y desarrollará la segunda, multiplicando nuestra disponibilidad de energía para nuestros proyectos en el futuro.

Llegados hasta aquí querría mencionar una teoría (no sé si es de Ray Kurzweil, Peter Diamandis, o Jeremy Rifkin) que dice que una vez todas las inversiones en eficiencia, energías renovables, nuclear y de transporte de energía hayan sido realizadas, así como muchos de sus costes automatizados, el coste de la energía se va a desplomar (ayudado a demás por la reducción de los costes de inversión e instalación, ya en 2016 se instaló más potencia solar que en 2015, a un menor coste). Es decir, producir un kilovatio/h de energía nuevo tendrá un coste cercano a cero, por lo que vaticinan que el precio de la electricidad bajará casi a cero, lo que cueste sólo el mantenimiento. Personalmente no creo que veamos esto hasta la década de los 40, dentro de unos 25 años, pero lo veremos.

Y bien, llegados hasta aquí, con energía gratuita para nuestros hijos y nuestros hogares, ¿qué más podemos esperar?

  • El hambre en el mundo

Actualmente ya podríamos terminar con el hambre en el mundo. La Tierra produce alimentos para los casi 7.400 millones de habitantes que alberga hoy, pero tanto su distribución desigual, como su producción que daña el medio ambiente, tienen mucho que mejorar.

Espero que nuevas inversiones e innovaciones científicas y tecnológicas (como las granjas de peces nómadas, la agricultura vertical en las ciudades, las redes automatizadas de transporte y los nuevos cultivos ecológicos a gran escala) permitan reducir estos problemas. El objetivo es poder alimentar (y dar de beber) a 9.000 millones de seres humanos para 2050.

Queda mucho por hacer, y más cuando los países desarrollados parecen estar dando la espalda a la cooperación internacional, embarcados en sus ínfulas de poder, y su deseo de pasar a la posteridad. No comprenden que la mejor forma de lograr esto último es ser parte de la generación de líderes mundiales que logró la paz mundial y erradicar el hambre y la pobreza.

Pero soy optimista, y creo que a pesar de los baches en el camino, gracias a la ciencia y la innovación, y al trabajo y la cooperación de todos, podremos lograr este objetivo.

  • Trabajo

Sio lo hacemos bien, tus hijos no van a tener que trabajar por un sueldo. Podrán dedicarse a aquello que les apasione, y podrán desarrollarlo como un hobby, como una tarea con la que realizarse o incluso montar una empresa si son realmente buenos con ello. Si eres joven y no tienes hijos todavía, es probable que a ti también te llegue.

Por supuesto, olvídate de eso de que no habrá dinero para las pensiones, el futuro, si lo guiamos por el buen camino entre todos, está lleno de abundancia. No necesitarás pensión, pues cualquier cosa que desees la podrás tener sin pagar por ella.

Al principio habrá un período intermedio, en el que esto sólo afectará a las cosas básicas, vivienda, luz, comida…es lo que se llama renta básica universal. Por supuesto que si tienes habilidad y te lo curras, ganarás dinero con tu trabajo y tendrás acceso a mayores bienes y servicios (viajes, coches, etc.), pero al principio la renta básica universal sólo cubrirá las necesidades básicas. Después los servicios y bienes disponibles gratis se irán ampliando.

Fijaos lo que hemos visto de la luz, enormes inversiones en plantas generadoras, en redes de distribución (y no hemos comentado el software de distribución inteligente) podrían llevar el precio de la energía hasta casi cero.

Lo mismo podría pasar con muchos otros bienes y servicios. Mirad los telediarios y las revistas, no hacen más que hablar de cómo la automatización destruirá puestos de trabajo, del coche autónomo, la impresión 3D, los algoritmos y la inteligencia artificial, la digitalización y la automatización, la economía colaborativa…un panorama desolador ¿no? Bueno, no, sí gracias a ello, podemos disfrutar de una inmensa variedad de bienes de forma casi gratuita.

Imaginad granjas automatizadas que recolectan la comida de forma automática, la procesan y la sirven mediante vehículos autónomos, drones y robots a supermercados (sin empleados) a los que se puede ir simplemente y coger lo que se necesite, a precios diez o cien veces más baratos que hoy en día.

Pensad en que se están desarrollando máquinas inteligentes de reciclaje, que aprovecharán perfectamente los residuos, y máquinas y sistemas productivos en minería que bajarán los precios de las materias primas.

Imaginad que no necesitáis coche, que podéis simplemente prescindir de la inversión en un vehículo, de pagar el mantenimiento, el seguro, etc. simplemente cuando necesites uno se lo dices a tu asistente virtual y en unos minutos tienes en la puerta un vehículo autónomo de forma gratuita (si aceptas publicidad) o pagando una cantidad simbólica si no.

O que necesitas algo rápido, usar una vajilla original. Te metes en internet, encuentras un diseño original de un diseñador de otra parte del mundo, Indonesia, por ejemplo, te la descargas por la mañana, y al medio día ya la tienes impresa por tu impresora personal en 3D. La usas y si lo deseas, la reciclas.

Y para aquellas cosas demasiado grandes o complejas como para ser impresas en casa, las fábricas oscuras, es decir, aquellas fábricas automatizadas en las que no hay personas, y por lo tanto tampoco necesidad de iluminación, producirán bajo pedido aquello que necesites y te lo enviarán a casa también a precios de derribo (si los materiales, la energía, el coste de la mano de obra, la ausencia de stocks, la logística y la comercialización de un producto ven reducidos sus costes casi a cero, la competencia impulsará la bajada rápida de los precios).

En resumen, podremos obtener todo aquello que necesitemos de forma gratuita o con precios cercanos a cero (y que muchas veces no tendrán que ser pagados en euros o dólares, sino con nuevas monedas, como la atención, la reputación, la inteligencia o monedas virtuales).

Y tú podrás dedicarte a desarrollar aquellas cosas que te apasionan.

El Campus 2 de Apple

Aprovechando que este mes se inaugura parte del Campus 2 de Apple, la nueva sede y último gran proyecto liderado por Steve Jobs antes de su muerte, he buscado unas cuentas imágenes del susodicho campus para vuestro deleite.

El proyecto estará completamente preparado en unos meses, y sus 12.000 empleados se irán trasladando allí paulatinamente. Fijaos bien que no digo que el proyecto estará finalizado, pues creo que el Campus 2 es sólo el comienzo de lo que Jobs consideraba un reinicio de Apple en un ambiente más creativo, favorable para trabajar, soñar, compartir y crear. Que Cook e Yves lo consigan llevar a cabo ya es otra cosa. Personalmente creo que ninguno de los dos, a pesar de sus inmensas cualidades y dedicación, pueden hacer sombra a Jobs, ni igualarle en sus respectivos campos. Cook no parece ser capaz de sacar el máximo de sus empleados como hacía Jobs, a pesar de que es un genio en la logística y en las operaciones, ni conseguir los tratos que éste lograba gracias a su capacidad de convicción. Tampoco Yves parece dar tanto de si sin la mente de Jobs guiándole.

He oído repetidamente la idea de que apple debería comprar Tesla y poner a Elon Musk al frente de la compañía, y Cook debería retirarse y volver a ser el responsable de operaciones. Bien, por mucho que me gustase la idea, como Apple tarde un par de años en hacerlo, viendo la trayectoria de falta de innovación de la nueva apple, y el crecimiento de Tesla ahora que va a entregar el Model 3, quizás no tenga dinero suficiente para comprarla, ni con sus doscientos mil millones de dólares de dinero en efectivo, ni pidiendo prestada cinco veces esa cantidad.

Pero volvamos al Campus 2.

La nueva sede de Apple será el centro de operaciones de la compañía, y está diseñada para favorecer el intercambio de ideas, la creatividad y los valores que Apple dice representar, respeto, protección del medio ambiente, cuidado de las personas. En eso Cook es insuperable, todos conocemos su activismo social y ambiental.

Esperemos que este nuevo Campus dé resultado, y aumente la creatividad en Apple (no la financiera, no necesita más recompras de acciones ni sedes en países de bajos impuestos, sino en sus productos y servicios) y que pronto la compañía de la manzana vuelva a sorprendernos con esos productos mágicos que nos enamoraron hace ya una década.

 

La nueva producción de alimentos

Demasiada gente innovando para crear apps, algoritmos y productos financieros e integrar publicidad en páginas web, y poca tratando de mejorar la vida real de las personas…ése es uno de los problemas derivados de cómo se ha desarrollado las economías digital y la financiara, representadas en sus máximos exponentes por Silicon Valley la primera, y por Wall Street y La City la segunda.

Dedicar tanto talento a actividades del mundo digital y financiero puede haber paralizado el progreso “real” dejando de lado la innovación en áreas tan importantes como la industria aeroespacial, la reducción del hambre, las infraestructuras del agua, la protección ambiental, las infraestructuras de transporte, las ciudades, la generación y distribución de energía, etc.

Hoy quiero incidir en la necesidad de garantizar alimentos, agua y electricidad a toda la población mundial, y de hacerlo sin perjudicar la biodiversidad, sin agotar los recursos naturales, ni destruir los escasos reductos naturales que nos quedan.

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Necesitamos una nueva generación de inventores, emprendedores, médicos y científicos que se dejen de hacer apps de juegos, de medición de pasos y de diseñar algoritmos para el trading de alta frecuencia y que preparen las próximas granjas verticales, piensen en cómo desarrollar una economía circular, mejorar los procesos de reciclaje, crear granjas marinas más eficientes y productivas, y extender las energías renovables.

Las iniciativas que se han empezado a lanzar al respecto en estas áreas son buenos comienzos, pero necesitamos mucha más inteligencia, trabajo y dinero en estos sectores para garantizar el bienestar de la Humanidad.

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Elige (1 de 3): Análisis estratégico de la situación económica en España

La Humanidad se encuentra en una encrucijada, vemos cada día las noticias con las que nos bombardean los medios, y tratamos de ignorar el miedo que esto nos provoca, o permanecemos inconscientes del mismo gracias al consumo y a los medios de entretenimiento de masas.

Afrontamos un futuro en el que nuestros hijos estarán no sólo viviendo peor que nosotros, sino que la cosa va a empeorar, en el que el medio ambiente es masacrado sistemáticamente para producir lo que demandamos, creando enormes problemas como migraciones masivas, escasez de pesca, olas de calor, desastres naturales, falta de recursos naturales. Nos hemos acostumbrado a ver cómo países otrora democráticos viran hacia el autoritarismo e incluso hacia una dictadura, y cómo nuestras grandes potencias vuelven a amenazarse con armas nucleares, megabombas fálicas y retórica de patio de colegio.

Los fascismos y el comunismo asoman de nuevo sus feas caras totalitarias amenazando la libertad, mientras las instituciones que nos ha costado casi un siglo construir se derrumban o se ven amenazadas y cuestionadas, la UE, la Seguridad Social, la OTAN, el comercio mundial…el mundo parece mucho más inestable y terrible, y los países vuelven a rearmarse, lo que me hace preguntarme si nuestros hijos no serán la primera generación del siglo en tener que ir a la guerra por nuestra falta de inteligencia y por nuestro egoísmo.

Aceptamos que el trabajo va a ser escaso, y por lo tanto, vamos a vivir peor de lo que lo hemos hecho nunca, mientras la crisis continua expulsando a gente de sus hogares, o les mantiene viviendo a oscuras, o perdemos derechos en sanidad, educación y atención social.

Creemos, en España, otros países no tienen ni siquiera ese falso consuelo, que estamos saliendo de la crisis, con cifras de crecimiento aceptables, pero con una distribución de la riqueza que deja en la cuneta a los más pobres, que ya no son sólo la clase baja. Profesionales liberales, autónomos y trabajadores de cuello blanco que en su día vivían holgadamente y veían el futuro con optimismo ahora forman parte de las capas más débiles de la sociedad y lo contemplan con temor. Pero ese panorama nefasto acecha incluso a los grandes beneficiarios de esta “recuperación”. Olvidamos la ciencia y la innovación como motor del crecimiento, volvemos a la especulación inmobiliaria (del alquiler o de la venta de pisos) creyendo que esta vez será distinto, o al menos pensando que esta vez seremos los más listos y no nos pillará, capamos el desarrollo de aquello que podría alimentar el crecimiento de forma sostenible, las energías renovables y el turismo de alta calidad, mientras nos fiamos de un sector turístico que se ha visto beneficiado por el terror en nuestros competidores, Egipto, Turquía, Túnez…

Porque ahí está la clave. Una gran parte de nuestra recuperación se debe a tres factores, principalmente.

El primero, el aumento del turismo, que cesará tanto si las cosas se tranquilizan y otros países turísticos vuelven a la normalidad, como si empeoran reduciendo los movimientos internacionales y los flujos del turismo (el Brexit es sólo una faceta de ello).

El segundo factor al que debemos la mejora de nuestra sensación económica es la bajada de los precios del petróleo. Reducir de 100 dólares el barril Brent en 2014 a poco más de 40 dólares en unos pocos meses ha insuflado unos esteroides a nuestra economía, esteroides de los que nos hemos vuelto muy dependientes, porque nos hemos salido de la carrera para aprovechar los avances en la energía solar que están reduciendo los costes y que podrían crear cientos de miles de empleos en España. Y eso es un problema, aunque no lo veamos, porque los precios del petróleo no van a estar siempre bajos, ahora están a 55 dólares el barril, y subirán (al igual que el gas natural), y lo único que puede hacer que el precio de la energía no suba es la energía solar.

Seguro que el Gobierno está pensando, no importa perder el tren de la energía solar, otros países están invirtiendo en ella, lo que aumentará la oferta de energía y me beneficiará a mí sin gastar un duro en ello…se están frotando las manos. De lo que no se dan cuenta es de que ahora mismo, en muchos países (incluyendo España) el coste de producción de electricidad solar es más barato que el de otras fuentes, incluyendo el gas. Eso no sólo nos hará perder empleos en nuestro país, (45.000 millones de dólares en importación de productos energéticos dan para pagar muchos empleos en España) si no que vuelve nuestra economía menos competitiva.

Porque el tercer factor de mejora relativa de nuestra economía es el precio del trabajo. Hasta ahora hemos capeado la crisis a costa de bajar el precio de nuestros factores de producción, principalmente el del trabajo, pero también los costes financieros. Pero esa forma de competir se va a terminar, y puedo afirmarlo por varios motivos.

Primero, porque en España seguiremos pagando unos elevados precios de la energía (y más cuando venzan los plazos de operación de las centrales nucleares peninsulares, a menos que nuestro gobierno quiera jugar a crear un Fukushima ibérico manteniéndolas operativas), mientras que nuestros principales competidores aprovechan el enorme tirón de la energía solar que está bajando de precio de forma exponencial.

También subirán nuestros precios de producción porque los intereses de la deuda van a subir en los próximos meses, y eso no sólo afecta a la deuda pública que pagamos todos, sino también a los costes de financiación de las empresas (esto podría considerarse incluso un factor independiente a tener en cuenta, pero dejadme englobarlo como factor que afecta a los precios de producción, por favor).

El tercer motivo para perder competitividad a pesar de la bajada de salarios es la productividad. En España siempre hemos tenido una productividad/hombre baja, pero con la crisis la cosa ha empeorado. el coste/hora ha mejorado por la bajada de los salarios, pero la productividad de cada persona no (incluso me preocupa que tras tantos años de ajustes salvajes los trabajadores, cansados y rendidos, terminen siendo menos productivos). Porque lo que está claro es que el miedo, la presión y la incertidumbre sólo pueden sustituir a la ilusión, las ganas, la implicación y la motivación durante cortos períodos de tiempo. Como se suele decir, si pagas con cacahuetes, contratarás monos.

El cuarto factor que incrementará nuestros precios de producción y nos hará menos competitivos es la falta de innovación. Relacionado con el punto anterior, debo decir que estoy totalmente desilusionado con cómo España ha dado la espalda a la revolución industrial digital. Salvo contadas excepciones hemos ignorado las herramientas que el nuevo mundo nos exige usar para adaptarnos a la nueva realidad internacional. En general hemos vuelto a ver el ladrillo como una inversión segura, y dejado de lado proyectos de investigación e inversión más arriesgados pero que podrían sacarnos del agujero y hacernos competitivos a nivel mundial en calidad, precio y servicio. Puede que creamos que pagar 600 euros la hora a un empleado nos haga competitivos, pero pensad en que un simple robot o un algoritmo, cobran cero euros, son más rápidos y trabajan las 24 horas. Hay que innovar para convertir nuestras empresas en punteras en tecnología y a nuestros trabajadores en expertos en desarrollar, aprovechar y trabajar junto a estos desarrollos tecnológicos, u otros países que ya lo están haciendo se nos comerán vivos.

El quinto y último factor es, no quería dejar de mencionarlo, la crisis ambiental y la sequía. No sólo porque la falta de lluvias aumente los precios de la electricidad por una menor generación hidroeléctrica, sino porque incrementa los precios de los alimentos. Con unas magnitudes de inflación fundamentales al alza por los precios de la energía y los alimentos, no sólo las personas sufrirán, sino también la competitividad de las empresas.

En resumen, tenemos por delante un panorama desolador que va a pillarnos sin recursos para afrontarlo, ya no hay fondo de la Seguridad Social, Europa no podrá prestarnos ayuda financiera (puede que ni exista) con países mucho más competitivos en industria, turismo y servicios que nosotros, con una sequía y una serie de problemas medio ambientales que nos van a devastar, con nuestras instituciones en pleno descrédito, y el apoyo familiar ya estirado al máximo. Y éste Gobierno será recordado como el Gobierno que no hizo nada para evitar la gran Crisis, a pesar de las advertencias de crisis anteriores que nos dejaron muy claro lo que no debíamos volver a hacer.

No quiero seguir, no quiero seguir pintando este panorama desolador, creo que ya os habéis hecho una idea de hacia donde vamos si no mejoramos, si no cambiamos individual y colectivamente.

Por que hay un camino para evitar este futuro desastroso, y en nuestra mano está el elegir ese sendero, o seguir cuesta abajo y sin frenos hasta el precipicio, un precipicio que será mucho peor de lo que he descrito aquí.

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En resumen

Tenemos por delante un futuro shock económico que empequeñecerá la crisis anterior, debido principalmente a:

  • Pérdida de afluencia de turistas
  • Subida relativa del precio de la energía
  • Aumento de los pecios de los factores de producción (energía, intereses de la deuda, falta de innovación, baja productividad, incremento del precio del agua y las materias primas, etc.).