Avanzando la Ciencia, por nuestro bien

La gente no suele entender que el avance de la Ciencia y de sus aplicaciones prácticas (ingeniería, arquitectura, economía, medicina, etc.) es lo que nos ha hecho alcanzar el grado de bienestar del que disfrutamos hoy en día.

Gracias a los avances científicos vivimos 80 años con comodidad, hemos erradicado el hambre de muchos sitios del planeta, tenemos luz, agua limpia, ropa, casas climatizadas, coches, libros, teléfonos, internet, y todo aquello que hoy nos parece imprescindible.

Apoyar la ciencia y su aplicación, apoyar a inventores, investigadores e instituciones debería ser una prioridad mundial, mucho más que la televisión, los comadreos políticos, el fútbol y otros deportes.

Temo que seamos incapaces de verlo y de hacer nada al respecto, y que esta incapacidad de actuar por nuestro propio bien nos esté retrasando en nuestra tarea de garantizar el bienestar de todo ser humano, proteger el medio ambiente y prolongar la vida.

Juego de estrategia en tiempo real de Transformers

¿Cuándo va a hacer alguien un juego de acción real de los Transformers?

Imagináoslo. Creas tu base y,consiguiendo energón, metal y espacio, construyes fábricas de transformers, puentes dimensionales, naves Arca, sistemas defensivos, torres de comunicaciones, laboratorios de investigación…y te enfrentas a tus odiados enemigos en una lucha que sólo puede acabar con la derrota total de uno de los bandos.

Tus soldados, a medida que avances e investigues, serán cada vez más avanzados. Combiners, pretenders, guardianes clase Omega Supreme, colosos clase Titan, powermasters…

Con el maravilloso e infinito universo de los transformers las posibilidades son ilimitadas.

Elige uno de los bandos y crea tu propio imperio intergaláctico.

La Singularidad Económica debe preceder a la Tecnológica

Muchas veces doy por sentado que todo el mundo entiende los motivos por los que sitúo la Singularidad Económica (la Era de la Abundancia) antes que la Singularidad Tecnológica.

El primer motivo es práctico, de lógica. Para llegar a la Singularidad Tecnológica necesitamos desarrollar una serie de tecnologías y sistemas sociales que conllevan, invariablemente, el logro de la mayor creación de riqueza de la Historia.

La Inteliencia artificial, la robótica, la nanotecnología y la biotecnología, la nueva arquitectura y las energías renovables, el prosumismo, la exploración espacial…todos ellos construirán para nosotros un mundo de abundancia sin igual, en el que la renta básica de la que tanto se habla ahora parecerá un concepto arcaico.

Eso es la Singularidad Económica. Al desarrollarse todas estas tecnologías en paralelo hasta el momento que alguna alcance el horizonte de sucesos de la Singularidad, podemos esperar que veamos una explosión de riqueza durante las próximas décadas.

El segundo motivo es por necesidad. Para poder desarrollar bien, de forma segura, las tecnologías de la Singularidad necesitamos reducir los conflictos sociales, políticos, económicos y regionales. Dejar que en un mundo de escasez y guerra algún bando pueda desarrollar una IA o una raza de superorganismos nanotecnológicos o biotecnológicos es una invitación al desastre.

Debemos, por necesidad además de por principios, eliminar las principales causas de conflicto (pobreza, hambre, cambio climático, ambición de dinero) y sustituirlas por otras igualmente poderosas (necesidad de reconocimiento, de contribuir, de ser los mejores, de alcanzar grandes logros).

También seria bueno que nuestras futuras creaciones no encontrasen un mundo dividido y atrasado al que despreciar, sino un ejemplo al que ayudar a mejorar.

Esos son los motivos que me llevan a suponer que seremos lo suficientemente maduros para desarrollar la Singularidad Económica antes que la Tecnológica.

Más nos vale.

Fortalecer la política Europea

Los políticos de Europa deben mejorar. Durante demasiado tiempo han vivido acomodados pensando que esto era Jauja, casi literalmente, y han olvidado su deber.

Hablo de los políticos a todos los niveles, comunitario, nacional, a nivel de las comunidades autónomas, landers o regiones, a nivel provincial y local, a los directores de empresas públicas como en su día fueron los de las cajas de ahorros…a todos los que pagamos con dinero público.

Les necesitamos al 100%, y les necesitamos ya. Defendiendo los derechos de los ciudadanos y empresas europeas, construyendo Europa y haciendo posible nuestra supervivencia en este agitado siglo XXI.

Esto no es un grito de acritud, sino una solicitud de auxilio y un llamamiento para construir una mejor sociedad y economía europeas, que nos protejan antes los ataques.

Quizás en otro la tiempos la inacción (o incluso la corrupción) pasaban desapercibidos, pero ahora esos tiempos han pasado, y el deber de cada político, funcionario y empleado público europeo (y por supuesto de todos nosotros, sus ciudadanos) es luchar por una Europa mejor para todos.

Así que necesitamos que nuestra clase política se despierte y comience a trabajar junta para defender nuestros intereses. Y eso no se va a hacer ni construyendo muros ni firmando los decretos ante las cámaras, sino construyendo facilidades para innovar y emprender, realizando la transición de una economía alta en carbono y dependiente del exterior hacia una renovables y que cree empleos en Europa y avanzando en la construcción de Europa.

El precio de la luz

Si el Gobierno español no hubiese establecido un impuesto al sol, perjudicando el desarrollo de las energías renovables en nuestro país, el precio de la luz no hubiese subido estos días tanto como ha subido. De hecho, en general, su precio hubiese bajado.

Pensadlo bien. Sin viento y sin agua, las razones que las eléctricas aducen para justificar la subida del precio de la luz, significa con mucho sol. Y eso es energía.

Si en lugar de parar el sector solar nos hubiésemos aprovechado de su auge y el desarrollo tecnológico que está viviendo (como han hecho países como China, Alemania, etc.) hubiese habido una alternativa inagotable a los cortes de gas de Argelia, a la falta de lluvias y de viento.

Gracias a decisiones políticas, de las que uno sólo puede sospechar malas intenciones, todo el país es un poco más pobre.

Nos venden mucho la salida de la crisis, y la gestión de un Gobierno que no nos dice cómo de bien hubiésemos estado si el cargo de Industria y Energía lo hubiese ocupado otro, lo que, de paso, plantea serias dudas sobre el mismo Gobierno, por supuesto.

No veo tampoco voluntad de cambiar esa ley empobrecedora en el actual Parlamento. Así que, la próxima vez que alguien os hable de renta básica, pedidle antes que haga algo para que baje el precio de la luz.

Y algo que no sea que lo paguen nuestros hijos, claro.

El peor presidente de la Historia

Bien, ya tenemos a Donal Trump en la presidencia del país más poderoso de la Tierra, y vienen tiempos interesantes.

Aquellos que esperaban, (yo albergué tal estúpido deseo un tiempo), que se moderase tras su llegada a la presidencia, han visto que ni mucho menos va a ser así.

¿Mi vaticinio? A pesar de que no todas sus ideas son malas,  el compendio de malas ideas que no se salvan de un escrutinio lógico, su forma de ejecutar las pocas buenas que le quedan, van a llevarle a ser recordado como el peor presidente de los Estados Unidos.

Y espero equivocarme, la verdad, por que el pueblo Norteamericano, como cualquier otro del mundo, se merece seguir prosperando en un mundo libre, abierto y sano.

Mientras, sólo nos queda esperar que ese gran Pueblo pueda afrontar los días que les vienen, que espero no sean tan malos como les dan todos los pronósticos, y en Europa, pues a trabajar, a cuidar de sus ciudadanos, a seguir siendo solidarios, medio ambientalmente comprometidos y a trabajar por que los duros tiempos que nos vienen no sean más fuertes que todos nosotros y que nuestra unidad como Europeos.

Pensando sobre ello, me gustaría que hubiese un organismo, o una organización oficial que, de verdad, se preocupase por el futuro de Europa, y trabajase única y exclusivamente en mejorar el bienestar de los ciudadanos.

Sí, sé que existen numerosos organismos y agencias europeas que dicen hacer eso mismo, o lo intentan, o aparentan intentarlo, pero no me parecen ser extremadamente eficientes en ese aspecto.

Quizás sea hora de crearla.

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Te sientes vacío

Sí, te sientes vacío, incluso puede que no lo sepas conscientemente, pero en el fondo de tu corazón sabes que algo no funciona en tu vida.

Curras 40 horas diarias o eso dices, porque intentas no dejarte la piel en ello, ganas tu sueldo, que te da para vivir y para comprar un montón de cosas que no te hacen ser feliz. Cada lunes te levantas sin ganas para ir a hacer lo mimo que los últimos diez, veinte o treinta años, con la esperanza de poder tomar una cerveza alguna tarde, o que el fin de semana llegue pronto.

Y mientras, ves a otra gente que trabaja mucho más que tú, o en trabajos peores, pero que parecen sinceramente felices.

¿Qué les diferencia a ellos de ti? Quizás sólo una cosa, han conseguido alinear sus objetivos con lo que hacen el la vida. Es decir, saben lo que quieren y consiguen que su trabajo sea un escalón más hacia la consecución de esos objetivos.

Así mismo creo que esa diferencia fundamental entre quienes son felices y quienes no, está en la clase de objetivos que se fijan. Algunos de nosotros nos fijamos como objetivo disfrutar de la vida, viajar, conocer gente, salir, vivir nada más, y otros establecemos objetivos que nos permitan dejar algún legado importante detrás. Es decir, a medida que vivimos nuestras vidas y miramos atrás tenemos que sentir que lo que hemos hecho está en línea con nuestras creencias, y si esas son fuertes, claras y duraderas entonces nos sentiremos mejor.

Así que ya sabes. Busca objetivos vitales en los que creas con fuerza, y luego intenta, o bien hacer algo que te acerque a esos objetivos, o intentar alienar lo que hacer para que a su vez te cerquen a esos objetivos.

En mi caso, mis objetivos se construyen en base a creencias a largo plazo…construir un lugar mejor, proteger el medio ambiente, edificar una UE más próspera, desarrollar una IA segura, etc. Y en base a esas creencias, u objetivos a largo plazo, construyo mis metas a corto, y trato de alinear mi presente, y lo que hago, con ellos.

Es mi forma de motivarme sin necesidad de hacer grandes esfuerzos para ello, de hecho, es un sistema natura del motivación, y creo que funciona.

Por supuesto, cualquiera puede utilizarlo para mejorar su vida, cualquiera de vosotros podéis conseguir que los lunes cambien de color, sentiros mejor con lo que hacéis y que en unos años cuando miréis atrás sintáis que no hayáis perdido ese tiempo.

Y lo que vale para el trabajo vale para el tiempo libre, si alineo mi trabajo y mis hobbies con mis objetivos a largo plazo, entonces mis probabilidades de ser feliz se multiplican de forma natural.

Pensadlo.