Sobre la tragedia de Totalan

No me gusta escribir estas cosas, no me rasgo las vestiduras con facilidad por tragedias muy mediáticas, no va conmigo ni quiero ganar visitas a costa de tragedias de otros.

Pero esta tragedia en particular me tiene conmocionado, y tengo que escribir algo sobre ello.

No sólo por el accidente en sí, que es una inmensa tragedia, y afecta a una pobre familia y a una criatura inocente. Cada día se pierden cientos de vidas en tragedias similares, y uno se acostumbra a tanto desastre, aunque sólo imaginar la situación en este caso en concreto conmueve por su dramatismo. Pero no es por eso.

Lo que me conmociona como ser humano es lo frágiles que somos, como individuos y como civilización. Con toda nuestra tecnología, con nuestras máquinas, nuestras apps, nuestras profesiones altamente complejas…llevamos casi diez días y todavía no hemos podido ni llegar allí.

El cúmulo de infortunios, mala suerte, falta de medios en toda España y de imposibilidad física, tecnológica y material de acometer el rescate me tiene en shock.

Somos una civilización tan frágil, incapaz si me lo permitís, que un hecho como este que debía estar resuelto en menos de 24 horas no somos capaces de resolverlo ni en una semana ni en más tiempo, cuando ya es muy tarde.

No es culpa de los técnicos, ingenieros, rescatistas ni políticos, no me cabe duda de que todos ellos están haciendo lo que pueden y más. Es culpa de que no tenemos la técnica ni la tecnología adecuadas todavía para resolver estas cosas, y eso, cuando hay vidas de por medio, me duele como ser humano y como tecnófilo.

Habrá que seguir trabajando como lo están haciendo en este caso, mostrar todo el apoyo que podamos a la familia, y en general, pensar qué tenemos que hacer para que la tecnología, la técnica, la logística y la preparación personal mejoren y que una tragedia así no vuelva a repetirse.

No puedo decir mucho más.

Ánimo.

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Los 5 Paradigmas

Existen 5 paradigmas para conseguir lo que yo llamo Ciudad Agálmica, esto es, una ciudad post escasez.

Para mí esos paradigmas son, Inteligencia (incluye la tecnología), Medio Ambiente, Riqueza, Arte y Cultura (el paradigma de la Belleza) y por último la Conexión (las interrelaciones humanas y entre los diversos paradigmas).

Para lograr eliminar la escasez debemos multiplicar exponencialmente los 5 paradigmas, y no sólo en cantidad, sino en calidad y en acceso (ubicuidad en el espacio y el tiempo de todos ellos).

Riqueza, Medio Ambiente, Tecnología e Inteligencia, Arte y conexiones humanas y todos ellos disponibles sin límite 24 horas al día todos los días de año.

Para ello deberemos revolucionar muchas industrias, mercados y realidades sociales. La robótica y el coche autónomo, la inteligencia artificial, la arquitectura, los conceptos tradicionales de familia y amistad, los museos, teatros y bibliotecas, los espacios comunes, la Naturaleza Urbana integrada, la velocidad de las comunicaciones, la sanidad, el trabajo…prácticamente todo.

Si conseguimos hacer ubicuos e ilimitados estos 5 paradigmas lograremos la ciudad post escasez.

A por ello!!!

La Ciencia Ficción como guía de la innovación

La Ciencia Ficción siempre ha sido una poderosa herramienta para guiarnos y configurar el futuro, inspirando a los inventores e innovadores. Eso es algo que tenemos muy claro todos los que soñamos cada día con cambiar el mundo.

Pero parece ser que esa idea conceptual está empezando a llegar al gran público en general, y a los dirigentes económicos en particular.

En un reciente artículo sobre la emergente ciencia ficción China mencionan que Neil Gaiman (si no sabes quién es el mejor escritor de nuestro tiempo te recomiendo que lo busques) les preguntó porqué esta nueva afición por la ciencia ficción en un país que había estado renegando de ella desde las altas instancias estatales, y la contestación fue sorprendente.

Tras preguntar y analizar a las empresas más innovadoras, se dieron cuenta de que había algo que sus empleados tenía en común, todos leían ciencia ficción, así que si querían pasar de ser un país de fabricantes y obreros, a uno de inventores, creadores e innovadores, bueno, se abrieron a la Ciencia Ficción como herramienta para lograrlo.

Esto nos da una idea de la importancia que tiene la prospectiva y la ficción futurista para inspirar mentes y almas, y crear el Futuro. Eso mismo han pensado en The Verge, y han iniciado una serie de cortos animados con los que mostrarnos la parte buena del Futuro, e inspirar a las futuras generaciones a crear esos mundos optimistas y buenos.

La primera de las animaciones, os la dejo aquí, e irán publicándolas poco a poco:

Lo importante es que cada vez más gente comprende la potencialidad de la ciencia ficción de crear mundos que abrirán el camino a la innovación, bien dándonos objetivos obvios a conseguir (como naves espaciales, comunicadores, etc.) o bien inspirando el espíritu de descubrimiento que nos convertirá a cada uno de nosotros en buscadores de ese futuro mejor.

 

Los dos artículos citados:

The Verge’s ‘Better Worlds’ Sci Fi Series Launches Today

https://singularityhub.com/2019/01/14/the-verges-better-worlds-sci-fi-series-launches-today/#sm.00019jkzej7vgcpyxb01u7hs55dbs

Telling the China Story: The Rise and Rise of Chinese Science Fiction

https://factordaily.com/china-science-fiction/

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Marketing de contenidos

Durante años en esto de Internet, y debo decir que estoy aquí desde mediados de la década de los 90, y como muchos de vosotros, he visto de todo.

Una de las cosas que más me ha chocado es la llegada invasiva de la publicidad a nuestras pantallas. La publicidad es omnipresente, el mismo modelo en el que se basa Internet lo reclama. Ya que no pagamos por la mayoría de las cosas que vemos aquí, o que usamos, con dinero, tenemos que pagar con nuestro tiempo y nuestra atención.

Es el precio que aceptamos pagar. el problema es cuando el precio es demasiado alto, y ya comienza a serlo.

No sólo porque la publicidad es totalmente cancerígena y se expande casi allá donde miréis en vuestras pantallas, sino porque adopta formas inocentes en apariencia, como las recomendaciones de los inluencers, bloggers y youtubers. Esto, a su vez, ha generado una segunda derivada en la perversión de internet, que es la llamada economía de la atención. La atención es el premio que todos los que ponen publicidad aquí quieren conseguir (y apuesto a que este mismo blog, gratuito, tiene un montón de publicidad y de cookies medidoras de la atención que la plataforma gratuita que lo aloja coloca para ello). Y como la atención es el premio, los influencers, y los aspirantes a influencers sobre todo, tienen que demostrar que consiguen un montón de atención para vender esa publicidad y sus almas 🙂

Eso no es malo, siempre que se haga de forma natural, orgánica, pero en muchas ocasiones vemos cómo se utilizan medios que no aportan verdadero valor a los publicistas ni a los anunciantes, como la compra de clicks, de seguidores, las granjas de tráfico, etc. Me pregunto cuántos de todos esos seguidores que tiene tu influencer preferido serán reales y cuántos conseguidos con trucos y pagos por adelantado.

Todo esto, unido a la falta de privacidad de la red, que aceptamos como ya hemos dicho, de forma implícita, lo que hacen es conseguir que nuestra querida Internet, el mayor invento del Hombre, se convierta en un barrizal.

Frente a esto hay una forma de vender mucho más sana y sostenible, para evitar que reviente la cosa, es el marketing de contenidos. Ya sea en blogs, redes sociales, plataformas de video y audio, o donde sea, crear contenidos útiles y de calidad es la mejor forma de conseguir que la gente, la gente de verdad, venga y se quede en mi plataforma.

Facebook, por ejemplo, se está pegando un tiro en el pie al permitir que todos los males que acechan en Internet aniden y se ejemplifiquen en su plataforma. La venta y compra de seguidores y clicks falsos, la publicidad engañosa y las fake news, la venta de datos privados, la publicidad invasiva, las brechas de seguridad, la manipulación de los usuarios. Creo que si no lo remedian Facebook habrá desaparecido en pocos años.

El marketing de contenidos, el crear valor para el lector, el oyente o el vidente, está llamado a corregir este problema, porque además, devuelve parte del poder de Internet a los creadores y a los internautas. Nunca debimos dejar que esto no fuese así, y ahora, me temo, tendremos que luchar para que todo vuelva a la normalidad.

Así que ya sabes, crea contenido de calidad en Internet, deja de intentar los atajos y caminos fáciles, añade valor a este ecosistema y busca tu público natural. Es la mejor forma de crear una marca de valor a largo plazo y de forma sostenida.

Este y mis demás blogs intentan precisamente eso, crear valor para todos vosotros, sin comprar vuestra atención, sin preocuparme por gustar a alguien a quien no debería gustar, ni robar tiempo de quienes no van a disfrutar con las cosas que en ellos publico.

Sólo vosotros podéis decir si lo voy consiguiendo.

 

 

Contra la innovación

Lo que los innovadores y los tecnófilos no terminan de entender es la fuerza con la que los viejos poderes establecidos , contra los que sus innovaciones luchan, se van a oponer a la llegada de dichas innovaciones.

Oh, claro que entienden que va a haber oposición, pero esta certeza no está ni verdaderamente interiorizada, ni medida en su verdadera magnitud.

Respecto a lo primero, la mayoría de los inventores e innovadores esperan (consciente o subconscientemente) que el mundo entero se rinda a la grandeza de su creación, plegándose a tirar todo lo anterior para adoptar la nueva religión ideada por ellos.

En cuanto a subestimar las fuerzas de la oposición, ocurre exactamente lo mismo, solemos pensar que nuestra innovación va a ser tan buena y radical que las viejas ideas y estructuras no tienen ninguna posibilidad de ser sustituidas. En muchos casos es así, pero sí que tienen fuerza para retrasar mucho tiempo la adopción de las nuevas tecnologías.

Lo hemos visto con la llegada del coche eléctrico (ahora volkswagen se une a Ford para intentar cubrir la distancia que Tesla tiene sobre ellos), lo hemos visto con la energía solar, con los taxis y la llegada de Uber, y lo veremos cuando lleguen los vehículos autónomos con la oposición de los conductores de VTC).

Las viejas industrias van a oponer todas sus fuerzas a la llegada de una nueva tecnología, porque les va la vida en ello, literalmente, sus medios de vida les van en ello. Así que usarán publicidad, patentes, medios legales e incluso ilegales, presión política, huelgas, cortes de suministro, e incluso la violencia, para que vuestra innovación no vea la luz.

No subestiméis la voluntad y la magnitud de la resistencia que os vana oponer si queréis tener alguna oportunidad de llevar vuestras innovaciones al mercado.

 

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Tendencias tecnológicas y de trabajo 2019

Me uno a la tendencia de hacer mis predicciones

El período de 2015 a 2018 han sido 4 años de transición en lo tecnológico y en el mundo del trabajo. Muchas promesas incumplidas. Íbamos a tener realidad aumentada, realidad virtual, la supremacía cuántica, inteligencias artificiales por doquier (yo soy de los que piensan que lo que hoy se nos ofrece como inteligencia artificial ubicua ni es ubicua ni es inteligente), vehículos autónomos, impresoras 3D en nuestros hogares, drones, monedas virtuales que nos harían ricos a todos, más robots que nos quitasen tareas rutinarias, más trabajos creativos, jornadas de menos horas de trabajo y mucho más trabajo de freelance para poder organizarnos la vida profesional/personal más a nuestro gusto.

En su lugar seguimos teniendo casi los mismos trabajos que a principios de la década, con la escasa excepción de la aparición de los científicos de datos, y los riders/drives, estos últimos, muy lejos de la promesa de que el trabajo freelance nos daría mayor libertad y recursos.

La tecnología tampoco ha avanzado como debería, con honrosas excepciones, la gran mayoría de las grandes compañías de internet se han dedicado a refinar algoritmos para vendernos publicidad, y han dedicado inmensos recursos a conseguir utilizar nuestra información personal para que la publicidad que veamos sea más efectiva y más ubicua.

Publicidad personalizada por todos lados no es mi idea de un futuro interesante.

Tampoco los fabricantes de chips han logrado mantener el ritmo de la Ley de Moore, lo que hace que las innovaciones en hardware se hayan visto limitadas, al contrario que en la década anterior, donde los ordenadores eran notablemente mejores año tras año, la capacidad de los discos duros, la velocidad de la RAM, de los procesadores, la calidad de las lentes y la velocidad de las redes, todo, mejoraba a ojos vista.

Hoy, con alguna excepción como la telefonía móvil, que también está entrando en este período de aletargamiento, si te compraste un ordenador hace cinco años puedes seguir usándolo para las tareas rutinarias igual que entonces. La computación en la nube también ha tenido mucho que ver, pues la capacidad de los servidores sí se ha multiplicado.

Personalmente creo que el verdadero progreso no vendrá sólo de la computación en la nube, sino de la computación en el filo, esa mezcla de nube y local de la que se habla ahora. Renunciar a ordenadores potentes en casa puede que sea una visión muy buena para quienes quieren controlar el proceso de computación, servicios e inteligencia artificial, pero yo soy de los que querría tener en casa mi propio hardware con muchas capacidades para no depender de un proveedor que pueda decidir cerrar de un día para otro el servicio, como ha hecho este año google con su red social Google +, por ejemplo.

En estos 4 años los avances en el trabajo, en la calidad de vida de las personas y en la tecnología. Si os fijáis todo sigue más o menos como hace cuatro años, con alguna excepción, repito. Tras una década de crisis, esto es una tragedia.

Eso se nota en el descontento de la gente, en las opciones políticas que votamos y en general, en el estado de ánimo. Puede que eso nos esté llevando de nuevo a una nueva crisis.

Así que 2019 va a ser o bien un año en el que se produzca un punto de inflexión en la falta de cambios reales, o bien el año que confirme que la innovación no está materializando las promesas que nos han hecho.

Hablo de la innovación en tecnología, pero también la innovación social, en las estructuras laborales, etc.

Ojo, no estoy culpando a nadie en general, sino a cada uno de nosotros, incluyéndome a mí, por no ser capaces de materializar estos cambios. Porque estos cambios son muy necesarios. Debemos lograr aumentar la productividad de las personas, es la única forma de conseguir que dejemos atrás la crisis y no nos metamos de cabeza en una nueva. Generar mayor riqueza en la Sociedad para todos es el antídoto para evitar extremismos y volver a repetir los errores de principio del siglo XX que nos llevaron a varias guerras, crisis, epidemias masivas y hambrunas.

Sólo cumpliendo las promesas que nos hemos hecho lograremos evitar que la Historia se repita. Por considero tan importante que 2019 no sea un año más, sino el año en el que, desde el día 1, comiencen a verse los beneficios de esas tecnologías, de esos cambios laborales, de las nuevas estructuras corporativas y sociales (fijaos que no menciono a la política como una de las fuentes para salir de esta situación de impass que nos puede llevar hacia el abismo o hacia la cumbre, si me permitís la exagerada metáfora).

¿Qué nos espera en 2019 en el año tecnológico/empresarial?

Bueno, yo espero que se invierta la desaceleración en la innovación real, que las grandes compañías de tecnología inviertan más en mejorar la productividad y menos en vendernos publicidad robando (o haciendo acopio legalmente) datos.

Espero que sea el año en el que veamos por nuestras calles/redes/empresas verdaderas innovaciones que nos ayuden a ser más productivos en nuestra vida profesional y felices en la personal (ojo, la distinción entre ambas no ha sido más difusa en siglos, pero ésa es otra interesante historia para otro día).

Por supuesto, el 5G debería llegar ya a nuestras vidas, no creo que debamos esperar a 2020 para ver su potencial y para comenzar a vislumbrar la llegada del Internet de las cosas. Esta tecnología debería estar en nuestros teléfonos móviles y ciudades para el verano.

También creo que es el año en el que los coches autónomos demostrarán sin género de dudas que son una alternativa a la conducción, y que de las primeras flotas de prueba pasaremos a ver una mayor presencia de estos en numerosas ciudades (aunque seguirán en pruebas).

Me gustaría que viésemos un aumento de la capacidad de los ordenadores, y que retornásemos, e incluso superásemos la Ley de Moore. Aunque lo dudo mucho, creo que sí veremos algunas prometedoras tecnologías, como los chips en 3D de Intel…y por supuesto, 2019 será el año de la supremacía cuántica (aunque esperemos que no lo sea como lo fueron 2017 y 2018).

También veremos la llegada de la verdadera realidad aumentada, y espero que el regalo de finales de año sean las Magic Leap u otras gafas de otros fabricantes. Aunque tengo dudas también de si lo conseguiremos.

Como veis, estos avances no serán suficientes para impulsar la productividad como necesitamos, para evitar la crisis y para reducir el descontento social. Si no se producen más, creo que 2020 será un año muy malo, donde numerosas empresas empezarán a despedir gente de nuevo, un fenómeno que se unirá a la decepción de los freelances que han intentado independizarse y no lo han conseguido, por lo que tratarán de retornar a las empresas en busca de un trabajo más seguro y sin falsas promesas. Esto agravará todavía más la crisis del empleo, y pondrá a las compañías en la tesitura de elegir entre quienes han permanecido con ellas o quienes han salido y adquirido mejores habilidades que pueden utilizar para capear la crisis mejor o incluso sacar provecho de ella…no me cabe duda de lo que harán.

Mi esperanza está puesta en dos fuerzas innovadoras. Habría una tercera, los gobiernos, pero no parecen ser capaces de entender lo que deben hacer, por desgracia, para ayudar a sus ciudadanos.

La primera fuerza son los propios freelances, emprendedores e intraemprendedores. Si consiguen darle la vuelta a la situación, liberándose de los clichés del emprendimiento, y crear riqueza, productos, servicios y compañías novedosos y de calidad, serán una poderosa fuerza de generación de riqueza e innovación.

La segunda fuerza en la que confío es en las grandes empresas de Internet. Creo que 2018 les debe haber borrado de un plumazo la autocomplacencia y la autosuficiencia con la que empezaron el año. Apple, Facebook, google…incluso Amazon y Apple están notando en sus cuentas de resultados, y sobre todo en sus cotizaciones, las dudas de la Sociedad sobre sus prácticas, procesos y capacidad innovadora. Si tras todos los escándalos de privacidad, las caídas de las acciones y las dudas que sus modelos han generado en la Sociedad y en las autoridades y reguladores, no han aprendido que deben cambiar (y ese cambio pasa por ofrecer más a la Sociedad), bueno, puede que 2019 sea el año de la desaparición de Facebook, y se esfumen de un plumazo cientos de miles de millones de dólares de riqueza.

Los analistas parecen decir que esta compañía no ha aprendido mucho, espero sinceramente que se equivoquen y la Red Social por antonomasia, nos dé alguna alegría a lo largo del año.

Respecto a esto último me gustaría enfocarme en dos/tres compañías, la japonesa Sofbank y las norteamericanas Tesla/SpaceX.

La primera arrancó el año con la noticia de que iban a crear un fondo de inversión de riesgo de cien mil millones de dóalres, apoyado por empresa como Apple, y fondos como el Soberano de Arabia Saudí. Hoy mismo me despierto con la noticia de que en ligar de la prometida inversión de 16.000 millones que iba a hacer en la compañía de espacios de oficina y coworking WeWork, va a reducirla a 2.000 millones.

Softbank ha pasado de una valoración a mediados de año de 11.500 yenes por acción a estar por debajo de 7.000 yenes a finales de 2018. Tampoco ha ayudado su IPO de su negocio de telefonía, que recaudó una cifra record para este tipo de operaciones, pero que inmediatamente ha ofrecido dudas sobre el precio. Mi admirado Masayoshi son no ha tenido un buen año, lo cuál, para mí, es un reflejo de las dudas que tenemos todos sobre la nueva economía y al innovación, sobre si seremos capaces de materializar las promesas que hacemos, o en realidad la mayoría de las startups no son sino Theranos en ciernes. Una perspectiva aterradora.

Si es así, esperemos que no, incluso el Vision Fund de Masayoshi Son, que parece haber tenido un buen comportamiento en el año, al contrario que su empresa promotora, Softbank, podría verse en dificultades.

Volvemos otra vez a la necesidad de dejarnos de autocomplacencias e innovar de verdad.

La otra cara de la moneda es mi también admirado Elon Musk. SpaceX no sólo ha tenido el mejor año de su corta historia, sino que ha demostrado que disponemos de capacidad real de revolucionar industrias complejísimas, como la de los lanzamientos orbitales a un ritmo endiablado, lo que contrasta con la innovación en publicidad y apps que ha predominado estos cuatro años entre los genios de Internet.

Tesla, su otra compañía, no ha tenido tan buen año. La presión de los fondos bajistas, y la tensión por cumplir con los objetivos de producción, casi termina con Musk metafórica, y literalmente. Numerosas polémicas y una inhabilitación para ejercer de Presidente de su propia compañía auguraban lo peor, pero parece que el tesón y la innovación han logrado darle la vuelta a la situación y las cifras de producción y entrega de vehículos han alcanzado sus objetivos, y la acción se recupera.

Así que para mí la lección es clara. Podemos dejarnos llevar como Softbank por la corriente general autocomplaciente de que debemos invertir en empresas de coworking, en consultoras de Design Thinking, de realidad virtual, de impresión 3d, de drones… y ya está, o podemos trabajar en cada uno de estos ámbitos como lo han hecho Musk y sus trabajadores fabricando vehículos eléctricos y lanzando cohetes.

La diferencia no son las empresas, ni los trabajadores, ni el dinero, sino la actitud y el esfuerzo de los empleados, empresarios y colaboradores.

El primer escenario nos lleva una nueva crisis, incluso una debacle social que todos querríamos evitar a toda costa, el segundo, el de innovar, mejorar la productividad y crear riqueza para la Sociedad, nos adentraría en la década de los 20s con mucho más optimismo y posibilidades.

Hemos hablado de dos pilares, los freelances y las grandes compañías de internet, y dejado a un lado por su imprebisibilidad a la Política, pero quizás haya una tercera pata en esto de la innovación, las demás empresas, las tradicionales.

Bueno, después de años de experiencia en grandes empresas, en pymes, y en multinacionales, he visto que los mismos errores que se cometen en las compañías tecnológicas se comenten en muchas de las empresas tradicionales a la hora de innovar. Nos dejamos llevar por modas, deslumbrar por los colores y las frases bonitas, pero la innovación nunca llega.

Las empresas tradicionales que quieran innovar, y para sobrevivir deberían ser casi todas, deben aplicarse lo mismo que las empresas de tecnología: céntrate en el trabajo de innovación, en los productos, en los servicios, y olvídate de modas, métodos y teatrillos.

El futuro de cada uno de nosotros está en juego.

Tendencias tecnológicas y de trabajo 2019

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Apple y la decadencia del Imperio Romano

Apple ha reinado en el mundo del hardware (y mantenido un poderoso núcleo de fieles en el del software) gracias al impulso de Steve Jobs y la innovación que supo darle a la compañía tras su retorno en 1996/1997.

En sólo 15 años, Jobs convirtió una empresa en franca decadencia y a unas semanas de la bancarrota, en el mayor gigante de hardware del mundo, tras haber revolucionado tres o cuatro mercados (telefonía, música digital, tablets, etc.)

El toque de Jobs es algo difícil de explicar, se han escrito libros sobre él, docenas o cientos, sobre sus métodos de gestión, sobre su filosofía, sobre su vida, y todavía nadie parece tener muy claro cómo hacía lo que hacía.

Sí, la gente dice que los verdaderos creadores de los productos son sus empleados, los diseñadores, ingenieros, etc…pero a la vista del actual estado de la empresa está claro que hacía algo más que sólo llevarse el mérito de los demás, como se le achacó.

Apple ha seguido siendo la empresa puntera en sus mercados durante 6 ó 7 años tras de su fallecimiento en 2011, ha dominado el mercado de la telefonía móvil, el de los gadgets wereables y el de los servicios de música (aunque con la llega de spotify éste mercado se le ha cerrado antes que los otros).

En ese tiempo la inercia de Jobs y de la innovación que impuso en la empresa que fundó la mantenido como líder mundial en sus mercados y como una de las empresas más valiosas del mundo. No se me ocurre nada que haya lanzado Apple en los últimos 7 años que no haya sido pensado por Jobs (quizás el Apple Watch, pero hasta tengo dudas de eso). en el tintero han quedado mercados que Apple ha perdido (a pesar de haber comprado empresas dedicadas a esos mercados) como la impresión 3D, la Realidad Virtual, el Vehículo Eléctrico (frente a Tesla), el vehículo inteligente (frente a Waymo/Google), el streaming de Televisión (frente a Netflix), el de Música (frente a Spotify) y así con todos y cada uno de los mercados que han ido naciendo y que están llamados a sustituir al agotadísimo sector de la telefonía móvil, las tablets y los reproductores de música.

Sí, es cierto que ha lanzado un reloj que es uno de los líderes de su segmento, pero no parece que vaya a seguir manteniendo su ventaja tecnológica mucho tiempo, y menos, si las innovaciones más esperadas en el mismo se siguen haciendo esperar.

Tampoco ha lanzado muchas cosas de las que se hablaban antes de su fallecimiento, la Televisión de Apple, por ejemplo, que se suponía iba a ser el siguiente paso en la conquista de Apple, o el coche conectado. Todo se ha ido retrasando y abandonando.

También se han abandonado accesorios, como el Time Machine/Capsule, y retrasado los procesos iterativos de mejora de muchos otros productos, ordenadores de mesa, portátiles, para el sector profesional, los mini…se actualizan cada varios años, dejando la innovación en manos de la competencia. El abandono lógico del ipod tampoco ha encontrado sustituto en el catálogo de Apple, quizás podría pensarse que el Apple Watch, pero no creo que el éxito sea el mismo.

Se han lanzado algunos productos de diseño innovador, como el ordenador papelera para profesionales, o funcionalidades originales, como la touch bar en los portátiles, pero por lo que sea no han sabido hacerlas cuajar. Lo de hacer un iPhone de plástico en contra de los deseos de Jobs vamos a dejarlo a parte como un gran error.

Tampoco la gestión de la empresa ha ayudado a revolucionar Apple y a seguir cambiando frente a los mercados. Lo primero que hizo su sucesor, Tim Cook, quien es una persona admirable y un excepcional Jefe de Operaciones, fue decir que guardaría el legado de Steve Jobs sin intentar copiar su estilo (quizás debería haberlo hecho, por otro lado). como consecuencia, se olvidó de la máxima de que lo importante son los productos, no el dinero, e invirtió enormes recursos en subir el precio de la acción (con recompras de acciones que estoy seguro que harían enloquecer a Jobs o aumentando el precio de los teléfonos para ocultar la caída de las ventas).

No me entendáis mal, dudo mucho que el 99% de los gestores y CEOs del mundo lo hubiesen hecho mejor, pero a la vista de los problemas de innovación que Apple está sufriendo, no ha sido suficiente.

Tampoco ha sido suficiente la innovación en diseño que Jonny Ive ha querido imprimir en la marca. Esos iPhones de plástico, los bordes redondeados que nunca debieron llegar (al parecer, para 2019 la innovación va a ser volver a los bordes más cuadrados de los iPhone 4), y los demás fallos de diseño, me indican que la verdadera innovación en este área dentro de apple se producía con un tandem Jobs-Ivve que lamentablemente no ha podido continuar.

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Apple tiene a algunos de los mejores gestores del mundo en sus respectivas áreas, pero la competencia aprieta, los mercados exigen cosas nuevas y quizás eso no sea suficiente.

Por eso está cayendo el precio de sus acciones. Por las dudas sobre la innovación.

Es un proceso que se me asemeja en demasía al de la Caída del Imperio Romano, aunque espero que no sea tan irreversible. Un imperio sin igual que parecía dominarlo casi todo en sus segmentos, y que por la pérdida de empuje y de capacidad de seguir creciendo, terminó dependiente de otros y abotargándose en la autocomplacencia (si no, ¿cómo llamaríais a poner precios de teléfonos de 1.500 euros en un país como España donde mucha gente tarda dos meses en ganar eso?), lo que precipitó su colapso.

Eso me lleva a reafirmarme en que la innovación es un proceso complicado. El mundo de las consultoras, los formadores, los expertos en metodologías ágiles, y en creatividad es mucho más difícil de lo que piensa la gente. Ponemos ilusión, trabajo desmedido, y aplicamos innovadores procesos, pero nada de eso garantiza el éxito del cambio. son necesarias muchas más cosas, la implicación de los empleados y la dirección de una empresa, que estos tengan las habilidades y la motivación necesarias, las herramientas, el conocimiento del mercado , de la competencia y de la propia empresa, el análisis de las necesidades de los clientes, y después de eso, intentar ir un poco más allá en desentrañar los misterios de esas necesidades.

Un universo complejo en el que fallan la mayoría de las compañías que acometen procesos de innovación. Como Apple.

¿Y respecto a esta compañía? ¿qué podría hacer?

Bueno, desde fuera sería muy fácil opinar, sin conocer sus procesos internos ni sus proyectos, pero si me obligasen a posicionarme, creo que la mejor salida que tiene Apple ahora mismo es comprar Tesla y SpaceX (no Disney como se ha rumoreado, por favor), y que garanticen a Elon Musk que podrá seguir con sus planes de llevar la energía solar al mundo, de colonizar el espacio, de llevar Internet a cada rincón del mundo, etc.

Que Tim Cook se encargue de las operaciones y la logística, mientras Elon Musk dirige los pasos de la empresa para, por ejemplo, llevar a los vehículos eléctricos Tesla/Apple a una Siri hipervitaminada con los conocimientos de Inteligencia Artificial de las empresa de Musk, las pantallas de realidad aumentada, etc.

O revolucionar el mercado del Real State con una vivienda Apple, totalmnete eléctrica, inteligente y un diseño cómodo y funcional que sólo Tesla y Apple pueden crear.

O multiplicar por diez la frecuencia de lanzamiento de cohetes de SpaceX gracias a las capacidades de Apple, y crear nuevos mercados en el espacio, como la recolección solar, la minería o el internet de ultra alta velocidad. ¿qué pasaría si Apple se convirtiese en proveedor de internet y comunicaciones con una velocidad, acceso y comodidad mucho mayores que todas las demás operadoras del mundo?

Bien, sé que se ha hablado mucho de esto, y no voy a aportar nada nuevo a esta idea que ha sido rechazada y negada por ambas partes.

Pero claro, esto quizás sea más un deseo personal de ver qué haría Musk con los recursos de Apple (cientos de miles de millones de cash, más de cien mil empleados en campos innovadores, una cadena logística inigualable y una marca poderosísima).

Lo importante es que necesitamos que Apple recupere el pulso de la innovación, y que lo hagan rápido, pues el mundo no puede permitirse perder las maravillosas creaciones y productos que estoy seguro que Cook y su equipo sería capaces de traernos si lo recuperan.

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