Lo que espero de la inteligencia artificial Marzo 28, 2007
Posted by guerrerosdesingularidad in IA, Internet.trackback
Quizás espero demasiado, me lo han dicho varias veces, pero por otro lado, la llegada de la Inteligencia Artificial supondría un salto cualitativo de tal nivel que, como dicen algunos autores como Ray Kurzweil y Vernon Vinge, no podemos sino especular sobre lo que pasará.
Y seguramente ni nos acerquemos.
Así que quizás, para defraudar a quienes dicen que no supondrá un gran cambio (espero que el tiempo defraude a quienes creen que es imposible) creo que es necesario situar a qué me refiero con Inteligencia Artificial (AI en adelante).
Y es que la Inteligencia Artificial es un paso de gran calado, quizás no el único que nos pueda conducir a la Singularidad Tecnológica, pero sí el más probable junto con la cibernética (o lo que es lo mismo para mí, la potenciación de la inteligencia humana con tecnología).
La AI se produciría en mi opinión, cuando se cree, por generación o diseño, una inteligencia capaz de superar en un orden de magnitud, a la inteligencia humana.
Desde luego, el ser humano consigue, y ha ido consiguiendo, avances incrementales en sus capacidades mediante la selección de la evolución y mediante el apoyo de aparatos como los libros y los ordenadores.
Pero estoy hablando de un nuevo tipo de evolución de la inteligencia, lo que llamo en mi libro Evoluciona!!, un avance catastrófico (no por negativo, sino por radical).
Este progreso se realizará, si no nos exterminamos antes, de forma paulatina, ampliando los ordenadores sus capacidades diariamente, y asumiendo más y más funciones que hasta ahora les están vetadas, llegando a desarrollar, eventualmente, conciencia de si mismos, creatividad de incluso sentimientos, y como decía un amigo mío recientemente, quizás nuevos sentidos que no consigamos ni imaginar.
Poco a poco, irán realizando trabajos con más requerimientos, más creativos, hasta llegar a un punto en el que cualquier cosa que hagan, lo harán mejor que cualquier humano.
Eso no significará la desaparición del ser humano como trabajador, habrá múltiples tareas que podremos llevar a cabo, ya que las máquinas las tendremos ocupadas en otros asuntos.
También significará, a mi modo de ver, una erradicación del trabajo obligatorio como medio de subsistencia, viviendo la población humana de recursos gratuitos aportados con las máquinas, y realizando labores y trabajos para conseguir lujos si los desean, o para sentirse realizados.
Es evidente que no podemos imaginar cómo pensarán seres más inteligentes que nosotros, igual que a un gato no le puedes pedir que discierna lo que está cavilando un ser humano (aunque a veces casi diría que lo saben mejor que tú), y probablemente se tratará de inteligencias capaces de procesar volúmenes de información inconmensurables para nosotros, almacenar cantidades ingentes de esta información, y procesar en paralelo múltiples soluciones óptimas para cualquier problema.
Ir un poco más allá, y pensar como han hecho otros autores, en equipos de cientos de estas máquinas desarrollando tareas en equipo de forma simultánea, compartiendo información y resultados, y desarrollando a su vez inteligencias aún mayores ya pone las cosas fuera el alcance de mis conocimientos, aunque no de mi imaginación, claro.
Ese avance supondría un drástico cambio social y económico en pocos años. Un cambio que conllevaría la desaparición de nuestra sociedad como la conocemos gracias a la AI.
¿Qué sentido tendrá el dinero cuando una máquina controle docenas de fábricas de automóviles, por ejemplo, con una producción diaria ajustada al pedido que le hagamos ese mismo día, que se alimentará de energía solar o de fusión y que ensamblará los materiales en factorías de nanotecnología?
Es evidente que ya estoy mezclado varias ramas de las ciencias, pero no podemos olvidar que si bien un avance en cualquier campo ya será un logro de por sí, la verdadera revolución (Singularidad), llegará cuando se combine la potencia pasmosa de varias de ellas.
Así que, siguiendo especulando, ¿qué pasará cuando tengamos edificios inteligentes de verdad, que consuman una fracción de los recursos de una AI, y que hagan todos nuestros deseos realidad? Desde calentar la habitación en la forma justa y perfecta que sus ocupantes deseen, a preparar un baño, cambiar el color de las paredes, abrir las ventanas o cualquier cosa que soñemos?
¿Y si esas inteligencias nos proporcionan energía barata, tanto que es casi gratis de producir con un pequeño coste de mantenimiento realizado por esas mismas máquinas?
El ser humano podría dedicarse a lo que quisiese, viajar, conocer otra gente, salir a alguno de los bares de moda, o ir a museos, o hacer deporte, o escribir, o trabajar en un pequeño negocio que prestase servicios a otras personas, y cuyo objetivo no fuese ganar dinero, sino ofrecer algo, crear algo?
Suena utópico, sí, pero para quienes no lo vean claro les dejo un par de enlaces.
Libro The Singularity is Near, que por cierto es un libro no traducido al castellano, así que si alguna editorial lee esto y se anima, es una buena oportunidad porque cuenta con un buen montón de “evangelistas”.
Y a una noticia para quienes creen que los ordenadores no aprenderán por su cuenta.
Sólo tenemos que que asegurarnos de no destruirnos antes, y de que lo hacemos bien.

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